HISTORIAS DE LOS CALIFAS EJEMPLARES

بسم الله الرحمن الرحيم
 

HISTORIAS DE LOS CALIFAS EJEMPLARES



Los Califas Ejemplares- Al Julafa Ar Rashidun-, vivieron el período más importante de la historia islámica y forman parte de la Sunna del Profeta Muhammad (PyB). Establecieron los principios de la Shura (consulta democrática), las responsabilidades del gobierno, los sistemas de leyes, de beneficencia y de derechos humanos.
Los primeros Califatos mostraron valores islámicos y garantizaron derechos para todos.
A través de ellos, quedaron representadas las normas del gobierno islámico, que más tarde se convertirían en el ideal a seguir por todos los gobiernos y sus dirigentes islámicos.
Allah expresa en el Sagrado Corán:

“ Sin duda que os ha llegado un Mensajero de vuestra raza, que se apena si sufrís algún mal, ansioso de custodiaros y es benévolo y compasivo” (9:128).

Allah, nuestro Creador, nos envió un Mensajero (PyB) para que nos trajese Su Libro y nos enseñase, a través de su propia vida, la forma en que debíamos vivir y convivir.
En el pasaje Coránico antes mencionado, se destacan cinco cualidades del Profeta del Islam (PyB).

1.Surgió de entre nosotros.

2.Nuestros sufrimientos lo afligieron.

3.Tenía preocupación por nosotros.

4.Era benévolo con los Creyentes.

5.Era Compasivo.

Estas características, hicieron que los Compañeros (Dios se compazca de ellos) se acercasen al Profeta (PyB) y lo amasen infinitamente.
Algunos abandonaron cuanto tenían: dinero, propiedades, etc. para seguirle, pues creían que sus enseñanzas y ejemplos los conducirían a lo mejor de esta vida y de la otra.
Cuando se les impuso abandonar sus hogares y familiares en Makka y emigrar a Medina, lo hicieron convencidos de su fe.
Se trasladaron a una nueva ciudad para vivir entre extraños, al principio, pero unidos por la fe hasta crear, entre todos, una nueva sociedad.
Éstos son los llamados Sahabas- Compañeros del Profeta (PyB)- y por estar a su lado la mayor parte del tiempo, fueron incorporando sus características, tornándose como él, compasivos y predispuestos a apoyar a los demás creyentes.
Tomaron los sufrimientos de otros como propios y se entregaron de lleno a la causa de Allah, Su Profeta (PyB) y Su Gente.
El Mensajero (PyB) dijo sobre ellos:

Mis Compañeros son como las estrellas que guían. A quienquiera de ellos que sigas, serás bien guiado.

En este tratado- In Sha Allah- relataremos la vida de cuatro de los más cercanos Sahabas del Profeta Muhammad (PyB): Abu Bakr As- Siddiq. Omar Ibn Al Jattab, Ozmán Ibn Affan y Alí Ibn Abi Talib (Dios se complazca de ellos).
Estos cuatro Sahabas permanecieron muy cerca del Mensajero (PyB) a lo largo de su vida, aprendiéndo de él la forma de adorar a Dios, de guiar a la gente, de invitar al Islam, de gobernar,etc.
Lucharon con él, oraron con él, difundieron el Islam.
Tomaron como guia Su Sunna y fueron capaces de transmitirla a los demás.
Tras la muerte del Mensajero de Dios (PyB) estos cuatro hombres le sucedieron, uno tras otro, en la responsabilidad de guiar al Islam y a la Comunidad Islámica (Ummah) 

-Dios se complazca de ellos- 



ABU BAKR AS-SIDDIQ

 

(Dios se complazca con él)



"…Cuando ambos estaban en la cueva, dijo a su Compañero: no te entristezcas, ciertamente Dios está con nosotros." Sura 9, aleya 40.
Este aleya, se refiere al momento de haberse refugiado el Profeta Muhammad (Paz y Bendición) y su Compañero Abu Bakr, en la cueva del monte Zaur, en su viaje a Medina, perseguidos por los idólatras.

1- SU VIDA

Su nombre era Abdullah Abu Bakr Ibn Ozmán Abi Quhafa.
Llamado Al Atiq y también As-Siddiq: El veraz, pues fue quien se apresuró en creer en el Profeta Muhammad (Paz y Bendición), en todo lo que le había sido revelado, en su profecía, en su viaje nocturno y en el ascenso a los cielos.
Nació en la Ciudad de Makka (*) dos años después del nacimiento del Profeta (PYB), y murió dos años después, a la edad de 63 años.
Fue sepultado junto al Profeta Muhammad (PYB) en la habitación de su hija Aisha (**) (Dios se complazca de ella).

(*) Makka: En su vejez, el Profeta Abraham(AS) tuvo un hijo Ismael de su esposa Hayar, Dios le ordenó confinarlos a ambos abandonándolos en proximidades de Makka. Abraham cumplió la orden divina sin dudar. Madre e hijo quedaron solos en el desierto... a sus pies surgió una vertiente de agua llamada luego Zamzam, que les permitió sobrevivir.
Este hecho determinó que la tribu de Yurhum acampara en torno de este manantial de agua potable, fundándose la ciudad de la Mecca o Makka.

(**) Al morir el Mensajero(PYB), fue sepultado en el mismo lugar respetando así su petición, trasladándose su esposa Aischa (RA) a otra habitación, siendo posteriormente sepultados próximos a él, Abu Bakr y Omar (RA).

2.-"SI ASI LO DIJO, HA DICHO LA VERDAD".

Se dirigió, Abu Bakr (RA) al Enviado de Dios (PYB) estableciéndose entre ambos el siguiente diálogo:
-Abu Bakr- ¿Es cierto lo que me han informado? Oh, Abul Qasim.(*)
-Muhammad (PYB): ¿Qué te han informado?
-Abu Bakr: Que Dios te ha enviado a nosotros para que le adoremos a El, sin asociarle nada.
-Muhammad : ¿Y cuál fue tu respuesta a ellos Oh, Atiq?
-Abu Bakr : Les dije, si así lo dijo Muhammad (PYB), ha dicho la verdad.
Se llenaron los ojos del Profeta (PYB) de lágrimas, abrazó a su amigo de la infancia por haber creído en su mensaje, luego comenzó a relatarle cómo había llegado la primera revelación en la cueva de Hirá(**) y cómo descendió la palabra de Dios, El Altísimo:
"Lee en el nombre de Tu Señor que todo lo creó.
Creó al ser humano, a partir de un coágulo.
Lee, que Tu Señor es el más Generoso.
Que ha enseñado el uso del cálamo.
Ha enseñado al ser humano lo que no sabía".

Escuchó Abu Bakr (RA) con atención la palabra de Dios, dichas por el Mensajero (PYB), levantó su cabeza y le dijo:
Atestiguo que tú dices la verdad y que eres El leal, atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios y que tú eres el Mensajero de Dios.

(*) Abul Qasim: Se lo llamaba así al Mensajero de Dios, por ser el nombre de su primer hijo varón, quién falleció siendo pequeño.
(**)Fue en este lugar donde acostumbraba el Mensajero de Dios (PYB) a retirarse a meditar durante días sobre la creación, y fue allí donde recibió por primera vez al Angel Gabriel, en el comienzo de la revelación.

Sin duda alguna, Abu Bakr (RA) fue una de las figuras más importantes y relevantes en los primeros tiempos del Islam. Era ciertamente el amigo más cercano del Profeta, y suficientemente conocido en toda Makka por su probada sabiduría y madurez. Su propia nobleza de carácter le impedía conducirse de modo egoísta e inhumano, tan propio de sus compañeros mercaderes.

El entusiasmo con que abrazó el Islam lo llevó muy pronto a divulgar entre sus más dilectos amigos y allegados la esencia de esta fe: La creencia en el Dios único y en Su Profeta Muhammad. Muchos de los que le oían hablar, con tan firme convicción, le pidieron entrevistarse con el Profeta. De este modo, el número de musulmanes iba creciendo, aunque guardando todavía una natural discreción en mostrar abiertamente su nueva fe.
Entre este grupo de primeros musulmanes, podemos destacar hombres como Uzman Ibn Affan, Abdel Rahman Ibn Auf, Talha Ibn Ubaidulah, Sa'ad Ibn Abu Uaqas y Alzubair Ibn Awan, todos ellos personajes jóvenes y de gran relieve en la vida social de Makka.

Durante esta primera época, los versículos coránicos revelados se caracterizaban por poseer un texto breve, con un contenido en el que afirmaba constantemente el concepto de la Unicidad de Dios, Su suprema majestuosidad, Su infinita misericordia, la importancia de la moral en el ser humano, y la descripción detallada tanto el Paraíso como el Infierno.

3.-" CREO EN LO QUE LLEGA DEL CIELO".-

Al pasar frente a la Kaaba (*), Abu Yahl (**) vio al Mensajero (PYB) solo y pensativo, quiso de alguna manera dañarlo, acercándose a él, le preguntó burlonamente:
¿Acaso no te ha llegado algo nuevo por la noche?
-El Mensajero de Dios (PYB) levantó su cabeza y dijo:
¡Sí! Fui transportado durante la noche hasta Baitul Maqdis (la mezquita de Jerusalem).
Abu Yahl volvió a preguntarle irónicamente: ¿Y amaneciste luego entre nosotros?
Al contestar el Profeta (PYB) afirmativamente, se apresuró Abu Yahl a gritar:
!Oh!, Hijos de Kaab Ibn Lua (gente de Qureish) ¡Venid! ¡Venid!
Comenzaron a reunirse ante la Kaaba, y Abu Yahl les narró lo que había escuchado de boca del Profeta, con la única intención de desmentirlo y sembrar dudas en el corazón de los musulmanes.
De inmediato, algunos incrédulos de Qureish (***) se dirigieron hacia la casa de Abu Bakr As-Siddiq (RA) felices de transmitirle una noticia que le haría dudar del mensaje de Muhammad (PB) y así renegar de su religión.
Dijo uno de ellos a Abu Bakr (RA):
- Ciertamente, tu compañero frente a la Kaaba, cuenta a la gente que su Señor lo transportó durante la noche hasta la Casa Sagrada de Jerusalem. Viajó a ella durante una noche y amaneció luego entre nosotros.
-Les contestó Abu Bakr (RA): ¿Solo eso? Yo le creo y mucho más aún, creo en lo que le llega del cielo por la mañana y por la tarde, y replicó:
"si así lo dijo, ha dicho la verdad".
Se dirigió velozmente hacia la Kaaba y abrazando al Profeta (PYB) le dijo:
-Por Dios que tú dices la verdad!.

(*) Kaaba: Es el primer templo para honrar al Dios Unico, construido por el Profeta Abraham y su hijo Ismael (AS), siendo luego objeto de peregrinación.
(**) Tío del Mensajero (PYB). Hombre de los más influyentes y poderosos de la tribu de Qureish. Encarnizado enemigo del Islam. Murió en la batalla de Badr enfrentando a los musulmanes.
(***) Qureish: Tribu de Makka, siendo el Mensajero (PYB) y los primeros musulmanes oriundos de ella.

4-EL MAS AMADO POR EL MENSAJERO DE DIOS (PYB)

Fue preguntado cierto día el Mensajero (PYB):
-Oh, Profeta de Dios! ¿Quién es el más amado para ti? :
- Respondió, Aisha (RA).
- le dijeron: ¿y de entre los hombres?
- Les dijo (PYB): Su padre.

Solía decir el Profeta (PYB):
"No hay entre nosotros una mano benevolente sin que le hayamos retribuido su esfuerzo, excepto la de Abu Bakr, pues a él Dios le retribuirá en el día del juicio". Esto es interpretado por otro dicho del Mensajero de Dios (PYB) que dice:
"No hay otra mano más grande para mí que la de Abu Bakr, quién me ayudó personalmente, con sus bienes y me casó con su hija".
Acostumbraba decir Omar Ibn Al Jattab (RA):
- "Abu Bakr es nuestra autoridad, el mejor de nosotros y el más amado por el Profeta (PYB)".

5- "ORDENADLE A ABU BAKR QUE DIRIJA LA ORACION

Cuando enfermó el Mensajero de Dios (PYB) designó a Abu Bakr (RA) para dirigir la oración comunitaria diciendo:
-Ordenádle a Abu Bakr que dirija la oración!.
-Aisha sugirió: "Ciertamente, Abu Bakr es un hombre de corazón tierno, si toma tu lugar lo vencerá el llanto, sería mejor ordenarle a Omar (RA) que lo hiciera." Pero el Profeta (PYB) repitió:
¡Ordenádle a Abu Bakr que dirija la oración!
Recurrió entonces Aisha (RA) a Hafsa(*) (RA) y le encomendó:
-Dile al Profeta (PYB) que Abu Bakr (RA) es un hombre apocado y emotivo, cuando tome su lugar, no se escuchará su oración; sería conveniente ordenádle a Omar (RA).
Repitió Hafsa (RA) tal lo pedido por Aisha (RA) frente al Profeta (PYB) quién, disgustado por la intromisión e insistencia, exclamó:
-"Ciertamente vosotras sois como las compañeras de Yusuf (AS)"
. (Alusión a las mujeres que se complotaron para tentar al Profeta Yusuf).
-Y repitió por tercera vez:
¡Ordenádle a Abu Bakr dirigir la oración!.

(*) Esposa del Mensajero (PYB) e hija de Omar Ibn Al Jattab (RA)

6-"QUIEN ADORABA A MUHAMMAD, CIERTAMENTE MUHAMMAD HA MUERTO''

Llegó Abu Bakr (RA) a la mezquita del Profeta (PYB) y supo de la triste noticia… acababa de morir quien era la luz que colmaba la vida de los musulmanes; hasta Omar Ibn Al Jattab (RA) el fuerte, el duro, erguido entre la gente con su sable en mano proclamaba:
-Hombres: Entre los hipócritas hay quienes pretenden afirmar que el Mensajero de Dios ha muerto, ¡por Dios, que no es así! Se ha dirigido a su Señor como lo hizo Musa Ibn Imrán (el Profeta Moisés, quien se ausentó de su pueblo cuarenta días y luego regresó tras hablar con su Señor). Por Dios que regresará, y cortará las manos de quienes dicen que ha muerto.

Abu Bakr (RA), sufrió el dolor y la tristeza por el fallecimiento, pues se trataba de su amigo de la infancia, su compañero desde los primeros días de la revelación. Ingresó a la mezquita y escuchó a Omar (RA) dirigirse a la gente. Con pasos decididos entró a la casa del Profeta (PYB) y lo vio, cubierto con un manto, descubrió su rostro, lo besó y le dijo:
!Oh Tú! Por quien habría ofrecido como pago para rescatarte, a mi padre y a mi madre, fuiste bueno en la vida y también en la muerte. Por cierto que la muerte que Dios había escrito para ti, se ha cumplido.

Luego cubrió con el manto el rostro del Mensajero (RA) y salió hacia la mezquita.
Omar (RA), continuaba hablando a la gente. Pidió Abu Baker (RA) que guardara silencio pero éste se negó e intentó continuar, se adelantó Abu Bakr (RA)..., glorificó a Dios, lo enalteció y luego exclamó:
-Si habéis estado adorando a Muhammad, sabed entonces que Muhammad ha muerto. Pero si, por el contrario, habéis estado adorando a Dios, tened la certeza de que Dios es El Viviente y no morirá jamás.

Recitando a continuación el siguiente versículo: " Y no es Muhammad sino un Mensajero, antes del cual han pasado otros Mensajeros. ¿Si muriera o le mataran, ibais a volver atrás? Quien se vuelva atrás no causará ningún daño a Dios y El retribuirá a los agradecidos". Sura 3, aleya 114. El escuchar estas aleyas, comenzaron los musulmanes a retirarse del lugar, convencidos de que las palabras de Abu Bakr encerraban la inequívoca realidad.

7- EL DIA DE SAQIFA

Tras la muerte del Mensajero de Dios(PYB), tuvo Abu Bakr (RA) que atravesar situaciones que jamás hubiere imaginado; se congregaron un grupo de Sahabas de Medina (Ansar) en un lugar llamado Saqifa Bani Saada, proponiendo como candidato para asumir el Califato a un miembro de su tribu: Saad Ibn Ubada, jefe de Jazray (tribu de Medina) .
Al enterarse Abu Bakr (RA) se dirigió hacia Saqifa junto con Omar Ibn Al Jattab y Abu Ubeida Ibn Al Yarrah (RA). No era intención dirigirse para ser proclamado Califa, sino para detener la sedición y unificar a los musulmanes.
Demostró frente a la asamblea, basándose en una aleya del Sagrado Corán, que el Califato correspondía a la gente de Qureish y a los Emigrados (*) de otros lugares. (No porque ellos eran de Qureish y Emigrados, sino porque la emigración tenía un lugar primordial en el Islam.)

Dios dice en el Libro Corán: " Dios quedó satisfecho de los primeros (musulmanes) de los Emigrados y luego de los socorredores (Ansar)(**) "Sura 9, Aleya 100.

Luego, Abu Bakr (RA) elogió a los Ansar, explicando su importancia en la expansión del Islam y agregó:
-¡Oh Ansar! Vosotros no podéis recordar virtud alguna sin que seáis quien la posea
Inmediatamente propuso como Califa a Omar Ibn Al Jattab o a Abu Obeida Ibn Al Yarrah (RA) diciendo:
- Por cierto que me complazco con cualquiera de estos dos hombres .
Pero Omar (RA) exclamó:
¡Por Dios! ! Hubiera preferido que mi cuello fuese cortado siendo inocente, a ser elegido Califa de un pueblo en el que se encuentra Abu Bakr (RA)! - De inmediato se apresuró, juró fidelidad a Abu Bakr (RA) y así lo hicieron el resto de los musulmanes.

(*) Son aquellos musulmanes quienes, debido a las persecuciones, tuvieron que emigrar para consolidar esta nueva religión, primero a Abisinia y luego a Medina, abandonando sus pertenencias (**)Eran musulmanes habitantes de Medina, quienes recibieron a los Emigrados, compartiendo sus bienes y propiedades.

8 -EL JURAMENTO DE FIDELIDAD GENERAL Y LA DECLARACION DE LOS PRINCIPIOS BASICOS PARA LA NACION ISLAMICA

Después del acontecimiento de Saqifa, se dirigió Abu Bakr (RA) al mimbar del Mensajero de Dios (PYB), subió solamente dos escalones y se sentó, no toleraría el mismo subir aún más y sentarse en el lugar donde lo hacía el Profeta (PYB).
Dirigiéndose a la multitud, proclamó su pacto de compromiso, considerado el sistema básico para el establecimiento de la nación islámica, y pronunció su primer sermón (jutba) repleto de sabiduría, justicia y grandeza:
¡Oh, gentes! : Se me ha concedido la autoridad, pero no soy el mejor de vosotros. Si obro bien ayudádme y si obro mal corregídme.
Sabed, que el débil entre vosotros es considerado por mí poderoso, y sabed, también que el poderoso entre vosotros será considerado por mí débil, hasta garantizarle a ambos sus derechos.
Obedecedme en todo aquello que obedezca a Allah y a su Mensajero, pero sí les desobedezco, no me debéis obediencia alguna.

Aceptó Abu Bakr (RA) el Califato sin desearlo, ni codiciarlo y fue veraz cuando exclamó:
¡Por Dios! No ambicioné el poder ni un solo día, ni noche, como tampoco le pedí a Dios, en público ni en secreto por ello.

9 - CON LOS RENEGADOS

Imaginaron muchos, cuyos corazones estaban enfermos de hipocresía, que al morir el Profeta (PYB) moriría con él el Islam. Renegaron de la fe e incitaron a la sedición interna en los albores del gobierno de Abu Bakr (RA)
Estos renegados se dividían en dos grupos: unos, que rechazaban al Islam en su totalidad y otros, que renegaban del tercer pilar del Islam: el "Zakat"(*).
Consultó Abu Bakr (RA) a los Sahabas sobre este asunto.
Era la opinión de Omar Ibn Al Jatab (RA) y de algunos otros, en aplicar la tolerancia y la conciliación con el segundo grupo, a fin de acabar con la sedición. Pero Abu Bakr (RA) insistió en combatir a la totalidad de los apóstatas expresando estas célebres palabras:
¡Por Dios! Si entregasen (por ejemplo), un trozo de una cuerda, por ínfimo que sea al Profeta, y a m me la negasen, los combatiría por ello.

Haciendo referencia a los que entregaban su Zakat en épocas del Profeta, y ahora durante su Califato se negaban a hacerlo.
Finalmente los combatió Abu Bakr (RA) venciéndolos.
Al frente de este ejército victorioso se encontraba Jaled Ibn Al Ualid (RA), uno de los más valerosos estrategas entre los musulmanes.

(*) Zakat": Tercer pilar del Islam, que constituye una contribución o aporte social de 2,5% del capital del creyente, para ser distribuido entre los más necesitados.

10 - EL ENVIO DEL EJERCITO DE USAMA

El Profeta (PYB), había preparado en sus últimos días un ejército bajo las órdenes de Usama Ibn Zaid (RA) para enviarlo a Siria.
El día que falleció el Enviado (PYB), se encontraba éste ejercito acampando a tres millas de Medina, listos para partir, suscitándose entre ellos el siguiente dilema:
Opinaba un grupo encabezado por Omar Ibn Al Jattab (RA) que enviar al ejército de Usama constituía un gran peligro, porque también se encontraba la ciudad de Medina amenazada de guerra por los renegados.
Usama compartía dicha opinión.
Pero Abu Bakr (RA) apoyó esta decisión con su enorme fe y no dio lugar a reflexión alguna sobre un asunto el cual había ya resuelto previamente el Enviado de Dios (PYB) y dijo:
- Que el ejército sea enviado, tal lo ordenado por el Profeta (PYB) y aunque corriera el riesgo de ser devorado por los lobos, jamás discutiría una decisión tomada por él
Luego de esta resolución, Omar (RA) y un grupo de musulmanes, solicitaron a Abu Bakr (RA) que escogiese otro jefe para este ejército, ya que Usama era demasiado joven y de limitada experiencia, estando estas tropas formadas por grandes Sahabas y expertos en combate.
Al escuchar esto, Abu Bakr (RA) se incorporó inmediatamente de su lugar y dirigiéndose a Omar (RA) le dijo:
¡Ay de ti, Ibn Al Jattab! ¡El Profeta de Dios lo eligió, y tú me pides que lo destituya!.
Después de esto, se dirigió el Califa junto a Omar (RA) al lugar donde se encontraba el ejército, y les ordenó partir bajo la protección de Dios.
Abu Bakr (RA) partió junto a ellos para despedirles.
Se encontraba caminando junto a Usama (RA), quien iba montado sobre su caballo, al percatarse este, sintió vergüenza, e intentó descender del animal para que el Califa lo montase, pero éste le dijo:
¡Por Dios! ¡Tú no desmontarás ni yo lo montaré! Qué hay de malo en que ensucie mis pies con el polvo, transitado por la causa de Dios
Luego aconsejó a Usama y a su ejército (siendo estas palabras consideradas el ejemplo mas alto de educación islámica y de conducción militar) diciéndoles:
No traicionéis ni engañéis, no cometáis actos reprobables, ni mutiléis, no matéis niños, ancianos ni mujeres; no destruyáis ni dañéis las palmeras y tampoco las queméis. No cortéis árboles frutales, no degolléis corderos, vacas ni camellos. Pasaréis por pueblos que acostumbran recluirse en sus conventos, invitadlos al Islam, pero no los obliguéis a retirarse de allí.
¡ Partid! En el nombre de Dios.

La misericordia y complacencia de Dios sea con Abu Bakr(RA).


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