AQUIDA

AQUIDA



Introducción 

 

El tema más importante de la religión islámica, se trata sobre el credo musulmán, Al Aquida. 

 

El Profeta un día pintó una raya sobre la arena y de esa misma raya hizo varias desviaciones y dijo: *Esta es la raya que señala mi camino y el camino de mis compañeros *,  refiriéndose a su Sunna, es decir su ejemplo de como vivir las leyes del Corán y como la practicaron los que estaban a su lado, los Sahaba, de ahí viene la palabra que usamos, para designarnos como musulmanes Ajlus-Sunna wal-Yamat que significa la gente de la sunna y la congregación, es decir, aquella gente que estuvo alrededor del profeta.

Hoy en día se conoce esto como Sunnis o Sunitas. Hay una  Hadit que dice: *Los mejores de mi nación son aquellos que están a mi lado,  los sahaba, la generación que les sigue, los tabein y los tabi- tabein*.

Estas son las mejores generaciones de la nación  islámica y son las mejores porque tenían el mejor credo, el mejor entendimiento de la religión; no habrán sido muy avanzados en la tecnología pero sí eran muy avanzados en la comprensión de la religión y en la comprensión de como se debe de poner en práctica.

Después de éstas tres  generaciones empezaron desviaciones o sectas (chia) , pero en las primeras tres generaciones del Islam, no hubo problema con el Aquída, es decir el credo musulmán.  Fue después cuando llegaron gentes como los chias que hoy creen en la absoluta presencia del Imam, niegan el derecho del Califato de Omar y Abu Bakr, siendo éstos los compañeros más íntimos del Profeta  - el tema sobre las desviaciones en el Islam es muy amplio, sin embargo para tener una profunda  comprensión del credo auténtico del Profeta [s. a. w.] y del Islam en general uno  debe recurrir a tres fuentes importantes

que son: el Corán, la Sunna y el ichma (que son los dichos y hechos de los compañeros del Profeta [s.a.w.]). El Corán es la revelación de Dios al arcángel Gabriel hacia el profeta, y la Sunna que son todos los dichos y hechos del Profeta [s.a.w.]. La Sunna se ha escrito en libros que se llaman los libros de hadit, estos pueden ser auténticos, débiles en su cadena de transmisión o simplemente fabricados. El hadit auténtico es equivalente al Corán en el sentido que los dos provienen de Dios, como lo indica Alá en el Corán: *Quien obedece al profeta obedece al Dios, por cierto que tu Muhammed eres el mejor de las

creaciones.*  También dice: *En el profeta tienen el mejor ejemplo, lo que les de el profeta  tómenlo y lo que  les  prohíba   abandónenlo; estas prohibiciones del Profeta y los mandamientos que les dio a sus compañeros estan compilados en los libros de hadit . Las tres fuentes antes mencionadas por Ulemas y todos ellos fueron muy piadosos y todos ellos fueron un ejemplo para las futuras generaciones el ichma están colectados en libros de hadit como Bujari, Muslim, Abu Daud, Ibn Majah, Tirmidhi, Muwatta de Imam Malik, Etc.

 

Es muy importante entender el Aquída del Profeta y de sus compañeros siendo que hay grupos muy diversos que nos quieren desviar, es importante tener una  concepción clara de quien es nuestro Dios y quien es nuestro Profeta, como fueron los mensajes previos, quienes son los  Ángeles, cuales fueron los libros, qué es el Día del  Juicio ,qué es el Paraíso ,qué es el Infierno ,que es el destino de lo bueno y lo malo, que es la unicidad de Alá 

 

Ahlus sunat wal chammat cree y es testigo que:

 

1. Alá es Uno, que su existencia, su divinidad, su señoría, y su unicidad son ciertamente comprobadas y son reconocidas por todas las cosas existentes. Los siete cielos y la tierra y todo lo que hay glorifica a su Señor, y no hay nada sobre la tierra que no celebre su alabanza. 

 

2. Alá, glorificado sea, está en su trono Istawa establecido de manera que más le plazca a su majestad tal como el la describe en más de 7 diferentes versos del Corán. Por ejemplo, Dios dice en el Corán:  *Por cierto que tu Señor creó los cielos y la tierra en siete  días y luego se sentó sobre su  trono*, obviamente nosotros no podemos y no debemos hacer una generalización diciendo que Dios se ha sentado en su trono de la misma forma que un rey se sienta sobre el trono de su castillo, hacer esto es Jaram . También es Jaram decir: **¿Cómo es posible que Dios tenga un trono?*", si Dios dice tener un trono, tiene un trono. 

 

3. Alá es el primero, antes de El no hubo nada y después de El no hay nada. El es el predominante y sobre de El no hay nadie  -más cerca que nuestra vena yugular- . Y todos sus atributos son eternos y no tienen comienzo ni fin. 

 

4. La esencia de Alá, el Exaltado, no se asemeja a ninguna de sus criaturas como está verificado en varios versos del Corán. Por ejemplo Alá dice: " No hay nada como El . Es Oyente y todo Vidente. " 42:11 El es uno, el Indivisible. El es el Señor de quien depende todo y la señoría le pertenece. No engendra ni fue engendrado, y no hay nada como El. 

 

5. Alá no vive en sus criaturas ni nosotros en El, como lo piensan los cristianos y algunas sectas Islamicas3 . 6. Alá es todo viviente, eterno, subsiste por sí solo, toda la creación depende de El y no depende de nada. El Arsh y El Kursi dependen de El, y los siete cielos juntos en comparación con al-Kursi no es más que un anillo en el desierto. De igual manera al-Kursi en comparación con al-Arsh . 

 

7. Alá es  Omnisciente, tiene conocimiento perfecto de todas las cosas, sean escondidas, exhibidas, pequeñas o enormes "Dios lo engloba todo en su conocimiento" 65:12. Nada se ausenta del conocimiento de Dios, ni el caer de una hoja. Las cosas las conoce de antemano, no es desprovisto ni errante. 

 

8. El sabe todo lo que hay en los cielos y en la tierra. Alá es el supremo propietario de todo. El tiene una mano libre en la disposición de todos los asuntos. No hay nadie que comparta con su dominio. 

 

9. Su Misericordia es sobre todo. Y su misericordia lo engloba todo. El no es tirano ni injusto. 

 

10. Alá está bien informado de nuestros asuntos, externos e internos, ya sean pequeños o grandes; y es todo Sabio. El está lejos de defectos o de imperfectos. No hay incongruencia ni  discordancia en su juicio. Su juicio es sereno, es el más correcto y el más lejano a la tiranía. El es el más justo, nada de lo que elige es en vano y no hay nada que no esté bajo su control. 

 

11. Alá ríe, Alá ama, siente alegría; Alá se regocija, se enfada, odia, detesta, pero ninguno de estos atributos divinos se asemejan a los de un ser humano. 

 

12. Alá, el Exaltado, es generoso y misericordioso, siempre apoya a sus siervos. A los incrédulos los abandona sin darles guí a, los castiga, y los engaña con las cosas mundanales, y los lleva a la destrucción poco a poco. 

 

13. Alá, el Exaltado, habla a sus siervos como desea, el baja y se acerca a sus siervos como le complace. El tiene una cara, una mano, una extremidad inferior y tiene un pie. Pero ninguno de estos se asemejan con las de seres humanos o cualquier otra creación. 

 

14. Alá, alabado sea, es Omnipotente y no hay nada que pueda frustrar su poder o su habilidad para llevar a cabo algo, y tampoco le cansa la preservación de los cielos y de la tierra. No hay poder ni fuerza para llevar acabo algo excepto el suyo. 

 

16.Alá  -Exaltado sea- es demasiado grandioso para ser comprendido por la mente humana. No hay reino que sobrepase el suyo. Nadie puede alabar a Alá mejor que El mismo, tampoco hay ser que comprenda su esencia mejor que El mismo. 

 

 LA SABIDURÍA DETRÁS DE LA CREACIÓN.

 

17. Alá, el Más Sabio, no creó a los ángeles, yinns (genios), a la humanidad entera y todo lo que hay en los cielos y sobre la tierra, excepto para que lo adoren y celebren sus alabanzas. 

 

18.  Cualquiera que se abstenga de glorificar o de alabar a Alá, ya sea yinn o ser humano, Alá lo expulsa y lo maldice; y quienquiera que contienda con Alá y llama a otros a adorarle en lugar de El, Alá lo maldice y castiga. 

 

19. La única forma de alabanza aceptada por Alá es el cumplimiento de sus mandatos, ya sean conformes a nuestra lógica o no, con obediencia absoluta, humildad y amor a El. 

 

20. Alá no acepta ninguna otra religión mas que el Islam para los ángeles, yinns y seres humanos. Islam es sumisión a Alá a través de la obediencia y hacer de nuestra voluntad siervo suyo. 

 

21. Cuando Alá hizo a la creación, asignó para todo, incluyendo a los ángeles, yinns, y hombres su sustento, así como también les asignó su hábitat. 

 

22. Alá creó al hombre y al yinn sólo para que lo adorasen; y los prueba con el bien y con el mal para ver que tanto lo obedecen. El yinn y el Hombre se ganan el bien y el mal por elección propia, sin embargo, nadie obtiene buenas obras al menos que Alá se los facilite y les da su ayuda ; las malas obras se cometen dentro del marco de la voluntad de Alá pero nada es capaz de frustrar su voluntad. 

 

23. Alá  -alabado sea - hizo a Adán del barro con su propia mano, como una forma independiente de la creación , luego mandó a Gabriel, su Ruj ( espíritu ) para que soplara la vida en Adán,  haciéndolo hombre. Es un hecho que Adán fue creado en el Paraíso. Alá mandó los ángeles para que se prosternaran, pero Iblís , quien era de los yinns, rehusó hacerlo y fue expulsado de la misericordia de Alá, y Adán fue advertido contra él. 

 

24. Alá creó a Jawa (Eva) de la costilla de Adán para que fuese su esposa. Alá luego los puso a ambos a prueba  permitiéndoles comer a su antojo de las frutas del Paraíso siempre y cuando se abstuvieran  de comer de un árbol en particular. Ellos desobedecieron a Alá y posteriormente los perdonó y envió a la tierra para que ahí vivieran con su descendencia. Alá les advirtió del Iblís y les dijo que los obedientes

obtendrán el Paraíso y los desobedientes el Infierno. 

 

 UNIFICACIÓN DE LA ADORACIÓN

 

25. Ningún siervo logrará creer en la unicidad de Alá hasta que su amor, sinceridad, temor y reverencias para Alá estén por encima de cualquier asunto, y a menos que se someta y confíe totalmente en Alá, y lo considere suficiente como para ajustar las cuentas. 

 

26. Inclinarse, postrarse, ofrecer sacrificios, ayunar, prometer y jurar son deberes únicos hacia Alá. Quien rinde culto a otro que no sea Alá, comete shirk . 

 

27.  Ningún taguaaf alrededor de un objeto, que no sea la Ka*ba, se permite como acto de adoración. Un beso como acto de adoración no debe ser dado a otro objeto, solamente a la piedra negra de la Ka*ba. Viajar con el propósito de adorar se permite sólo hacia al-Masyidul- Jaraam (Meca), Masyidun-Nabi(Medina), y al-Masyidul- Aksa (Jerusalén). 

 

28. Cualquier persona que vaya con un kaajín o arraaf [adivinador o astrólogo] y pregunte por su suerte, y cree en lo que dice, niega lo que  fue revelado a Mohammad [s. a. w.]. El conocimiento de lo desconocido sólo pertenece a Alá. Quien proclama saber sobre lo desconocido o leer el futuro en tablas ocultas, es un incrédulo y un mushrik . 

 

29. El Mensajero de Alá [s. a. w.] hizo ilícito levantar mezquitas sobre cementerios, nos prohibió alabarlo como hacen los cristianos con el Mesías, hijo de María; y nos prohibió tener o hacer imágenes o figuras. Y así cuidó a su Umma [nación] de prácticas consideradas shirk. 

 

30. Karamaj es realizado por un hombre . Puede suceder que algunos eventos rompan las leyes normales de la naturaleza, tal vez realizados por revoltosos, impostores y mentirosos. Aquel que este bien informado sobre la verdad de la religión puede diferenciar entre dos categorías: los que obedecen a Alá y los que obedecen a Shaitan . 

 

31. Orgullo, grandeza  y gloria son cualidades que pertenecen solamente a Alá. Nadie intercede con El [en el Día del Juicio] en nombre de nungún otro que no sea Alá. Nadie puede hacer Ta-ali , ni compite con Dios en alguna de sus cualidades. No hay rechazo en su decreto y juicio. 

 

UNIFICACIÓN EN LA AUTORIDAD JUDICIAL Y SOBERANÍA

 

32. ¡Creación! La soberanía y autoridad pertenecen sólo y exclusivamente a Dios, y es Alá quien tiene al mando las leyes que legislan la adoración. Aquellos que compiten con Alá en su jurisprudencia cometen shirk. 

 

33. Quienes cumplen ordenes de un amo, un líder o un gobernante, cayendo en desobediencia y desafiando las ordenanzas de Alá, es un incrédulo y un mushrik. *No habrá obediencia para una criatura de Alá cuando ello implicaría desobediencia e  incomplacencia a Alá*. 

 

34. Todos los estatutos y palabras de Alá son verídicos y todas sus reglas son justas. *Y la palabra de tu Señor está llena de verdad y justicia* 

 

 CREENCIA EN LOS ÁNGELES

 

35. Alá creó a los ángeles de luz y los hizo perfectamente obedientes y dedicados en la constante adoración a El. *Ellos no hablan hasta que El ha hablado, y ellos actúan cuando El lo manda. El ya sabe lo que será antes y después que ellos; ellos no interceden ante El, excepto para aquellos que son agraciados por El, y ellos (los ángeles) están en constante temor de É l*. 

 

36. Alá Subjanaju impone a los ángeles llevar a cabo numerosos deberes además de adorarlo, tales como entregar mensajes divinos [revelaciones] a sus enviados y profetas, infundir a los creyentes valor y determinación cuando pelean contra el enemigo, registrar las malas y buenas obras, salvaguardar y cuidar de peligros a aquellos que Alá desea proteger, reunir almas el día de la muerte, dar soplo de vida dentro de los fetos, dirigir nubes y otros deberes establecidos por Alá en su libro, o por las palabras de su mensajero. 

 

37 Nosotros queremos a los ángeles, porque aman a los creyentes y oran por ellos y porque comparten con nosotros la creencia de una sola divinidad, que es Alá. Y junto con ellos le glorificamos y proclamamos su Santidad. Al contrario de los judíos, nosotros no hacemos distinción entre un ángel y otro. 

 

 LA CREENCIA EN LAS ESCRITURAS

 

38. Alá descendió las escrituras a sus enviados, y siendo palabras provenientes de Alá, están  exentas de cualquier imperfección o error en la época que fueron reveladas. Todas las escrituras anteriores al Corán han sido falsificadas y modificadas por su gente, mientras que el Corán ha sido protegido por Alá de cambios y falsedades y, se mantendrá como está, por medio de la bondad de Alá, hasta que El quiera quitarlo de la tierra. 

 

39. El Corán que se reveló a Muhammad [s. a. w.] es en verdad la palabra de Alá, porque no es cosa que alguien creó. La falsedad no puede ser añadida y ni una parte puede ser quitada de él. Es un milagro que se mantiene por sus propios méritos, y el modo en que sus términos dictamina, la elocuencia, el significado, contenido y leyes no pudieron y jamás podrán ser igualados por nadie más que por Alá. 

 

40. Alá hizo bajar el Corán para manifestar que todo lo que él considera es el bienestar de la humanidad en éste mundo y en el más allá, no existe falla en sus versos. Alá aprueba su recitación como un recurso de devoción, y considera que el mejor de los musulmanes es aquel que lee, aprende y enseña Corán. 

 

 LA CREENCIA EN LOS ENVIADOS DE ALA

 

41. Alá Ta*ala escoge de la humanidad profetas y enviados para guiar e invitar a la gente al camino de Alá. El primero de ellos  fue Adán y el último de ellos y su sello  fue Mohammad [s.  a. w.], después de él no habrá profetas. Todos ellos son hermanos de  fe que imploran al Señor de los mundos. Aunque ellos tenían leyes distintas, ellos compartían el mismo aquída. 

 

42. Todos los enviados estaban advertidos de atribuir a Dios algo que ellos inventaran, juzgar de acuerdo a sus propias ideas. De ser así, caerían en gran pecado sumando o dañando la religión. Ellos se dirigían a Dios para ser correctos en la disposición de sus asuntos. Y como eran humanos, pudieron cometer errores en cosas distintas que no tuvieran que ver con la religión. Pero Alá no aprobaba los pensamientos

equivocados. 

 

43. Los enviados fueron seres humanos como nosotros. Ninguno de ellos se creó de la luz de Alá o de la luz de Su Arsh, como algunos infieles entre los musulmanes alegan en lo referente a Mohammad [s. a. w.].

Ni fueron hechos de la palabra de Alá, como dicen los cristianos que fue hecho Issa [Jesús]. Todos ellos sintieron enfermedad, dolor y murieron al igual que las personas que los escuchaban. 

 

44. Es porque ellos realmente se sometían a Alá, fueron los escogidos para la tarea divina asignada. Ellos son los más perfecto en creencia, los únicos con temor verdadero de Dios y los más sabios de entre los creyentes. Nadie de ellos llamó al pueblo y dijo que los glorificasen; en vez de eso les invitaron a que adoraran a un solo Dios [Alá]. 

 

45. Simplemente, los enviados sabían lo que Alá les revelaba, nada más ni menos. Ellos hacían público lo que aprendían y no ocultaban nada de lo que se les había revelado. 

 

46. Muhammad [s. a. w.] es el sello de los profetas y enviados, es el más superior y mejor de todos ellos ante los ojos de Alá. El tiene el grado más alto y la estima de Alá. El  dio a conocer el mensaje perspicazmente y nunca escondió algo de lo que se le revelaba por medio del Señor de los mundos. 

 

47. Nadie mantendrá una creencia perfecta hasta que le tenga cariño al Mensajero de Dios, Muhammad [s. a. w.], un amor más grande que el amor a su padre y madre, hijos e hijas y a sí mismo; honrar, venerar y seguir su mensaje; y tener absoluta obediencia en él a pesar de todas las demás criaturas. 

 

48. En el Día del Juicio el Profeta Muhammed [s. a. w.] podrá hacer la más grande intercesión por la humanidad, ya que Alá puede dar su veredicto dejando a la gente partir al lugar de la congregación. En este lugar Alá le va a permitir también interceder por cierto número de creyentes, que puede que sean admitidos dentro del Paraíso. De hecho, afirmamos que su intercesión será también para los desobedientes dentro de los creyentes. Y estamos completamente seguros que el Mensajero de Dios [s. a.w.] va hablar en favor de aquellos que sólo Alá le permita. 

 

49. Alá nos envió a Muhammad [s. a. w.] para todos los pueblos, árabes, no-árabes, y genios. El mensaje que trajo tendrá fuerza hasta el Día Final. 

 

50. La veracidad y honestidad de Muhammad [s. a. w.] fueron manifiestas por el sorprendente milagro que realizó. Alá le reveló el Sagrado Corán, y El lo transportó en una noche hacia  Jerusalén. Subió a los cielos desde donde  vio a los ángeles y a los enviados, a quienes les habló. Alá, el Exaltado, le habló, honró y le hizo obligatorio para su Umma [nación] orar cinco veces al día. 

 

51. De los milagros realizados por el Profeta [s. a. w.]  -con permiso de Dios- sobresalen: el brote de chorros de agua de los dedos, que no solo satisfació  - de hambre, de sed- a unas cuantas gentes, escuchar el clamor de dolor hecho por el tronco de una palmera en su presencia, la alabanza a Alá que hicieron los guijarros y comida en sus manos,  el comunicarse acerca de una queja hecha hacia él por una camella, el oscurecimiento hecho por árboles cuando respondió un llamado de la naturaleza, el como dividió a la

luna en dos partes, la charla de un lobo con uno de sus seguidores, etc. 

 

52. Alá distinguió a Muhammad [s. a. w.] de otros enviados, dándole yauami-al-Kalim [palabra concisa], y victoria para llenar el corazón de sus enemigos con terror, haciendo a la tierra un lugar de oración y un medio de purificación para él y sus seguidores,  haciéndole permisible los  botines de guerra,  enviándole como el mensajero de toda la humanidad y  haciéndole el último de los profetas. Y nosotros testificamos que el jaudg dentro del Yénna es una realidad. Nosotros le pedimos a Alá que nos permita beber de él. 

 

 LA CREENCIA EN EL MAS ALLÁ

 

53. Alá ha predestinado un fin para cada criatura, y un fin para la vida en este mundo. Su final  será señalado por el sonido del cuerno, entonces de nuevo volverá a sonar y la humanidad entera tendrá una resurrección, parándose ante el Señor de los mundos en el Día de Arreglar [cuentas]. 

 

54. El Yénna y el fuego del Infierno son dos cosas creadas que ya existen y durarán para la eternidad. La gente del Yénna [Paraíso] sin duda alguna entrarán en él el Día del Juicio, y las gentes del Infierno caerán irremediablemente en él; no encontrarán refugio alguno para donde alejarse o hacerse a un lado de éste. 

 

55. Alá a fin de cuentas sacará del Infierno a aquellos creyentes que entraron en él por los pecados que cometieron, que ni fuesen perdonados por Alá ni remediados por las buenas obras hechas mientras vivían. 

 

56. El gozo y felicidad en Yénna son realidades sensoriales, físicas, al igual que el tormento en el Infierno.

Tanto la felicidad y el tormento son descritos gráficamente por Alá en su Libro y por las tradiciones de su

Profeta [s. a. w.] . 

 

 

 57. Los habitantes del Yénna encontrarán ciertamente cosas que el ojo humano jamás haya visto, que el oído jamás haya escuchado y ninguna mente humana haya imaginado. Las gentes del Fuego del Infierno en verdad encontrarán allí tormento y sufrimiento que jamás pudieron imaginar y pensar, * para ese día Su tormento será tal como a  ninguno más pueda inflingirse y Su bondad será tal como ningún (otro) pueda concebir *. Le pedimos siempre a Alá que no seamos de los del infierno. 

 

58. Cualquiera que vaya a ser del Yénna, estará en paz dentro de su tumba, y cualquiera que vaya a ser la gente del Infierno será torturado en su tumba. Así, la paz y la tortura en la tumba son un hecho, como lo es el interrogatorio por los dos ángeles en su interior. 

 

59. Hay signos de la Hora Final, unos mayores y otros menores, algunos de los cuales menciona Alá en su Libro, los cuales son explicados claramente por el Profeta [s. a. w.]. Unos de los mayores son la  Bestia de la Tierra; el descenso del Mesías, hijo de María, desde el Cielo a la tierra en Damasco, desde donde el regirá de acuerdo con el Corán, romperá la cruz, matará al cerdo y suspenderá el Yezza ; la aparición de el Dal-yal y el Gog y Magog; y la erupción del fuego en Aden que conducirá a las personas a la Tierra de Congregación [en el Día del Juicio]. 

 

60. De los signos menores en la Hora Final están el acortamiento del tiempo, las constantes aflicciones y derramamientos de sangre, mayor número de mujeres que hombres, peleas entre musulmanes y judíos, y la unión en batalla entre  musulmanes y Nasara [cristianos] en contra de los infieles; continuada por otra batalla entre los musulmanes y Nasara, teniendo como resultado la derrota de éstos últimos. 

 

61. La Hora Final no vendrá hasta que Roma sea conquistada y hasta que no aparezca al término del tiempo al-Majdí, quién será de la umma de Muhammed [s. a. w.], cuyo nombre es el mismo como el del Enviado , y cuyo padre se llama Abdulá. Al-Majdí no es el que dicen los chias, *el majdí oculto*, Mohamed, hijo de al-Jassan al- Askari. 

 

62. El Día del Juicio durará cincuenta mil años del calendario, durante ese tiempo la gente estará frente a su Señor para recibir su sentencia. El juzgará entre ellos en asuntos donde ellos solían diferir. Ellos  serán distinguidos con respecto a su imán[fe] y sus clases. El Mizan es una realidad, y as-Sirat es una realidad, y la intercesión del Jefe de los mensajeros es un hecho, y la intercesión por aquellos que tienen derecho  a ello por Alá es una realidad. 

 

 LA CREENCIA EN AL-QADAA* Y AL-QADAR 

 

63. Alá creó todo en su debida proporción. Su determinación de la naturaleza en las cosas fueron establecidas 50, 000 años antes que El creara los cielos y la tierra. Nada ocurre o toma forma dentro de los cielos y la tierra excepto con su conocimiento y por su mandamiento. Nada hay ausente al conocimiento de Alá. 

 

64. Alá ya ha ordenado felicidad a unos y adversidad a otros. Es un decreto inalterable. * La tinta se ha secado y los registros han sido archivados. No podrá haber cambios en las palabras de Alá *. 

 

65. El bien y el mal existen por decreto de Alá y todos lo obtienen de un modo u otro a través de su propia elección y por el ejercicio de su libre albedrío. Sin embargo, el bien sucede solamente con la ayuda de Alá, y el mal no ocurre en contra de su voluntad, sino mas bien cuando él deja de ayudar. 

 

66. Nosotros no decimos que el Hombre no tiene poder para actuar y está obligado a hacer lo que él hace, ni tampoco decimos que el Hombre crea y escoge sus propios actos enteramente a su libre voluntad, moviéndose independientemente y siendo superior a la voluntad de Alá. 

 

 LA UMMA MUSULMANA

 

67. Nosotros creemos que todos los Enviados, profetas y sus seguidores son una sola nación: la Umma [nación del imán]. Como Alá dice: * De verdad la umma de ustedes es solo una umma, y yo soy su Señor, por lo tanto  adórenme a Mí .* 

 

68. Nosotros mismos nos unimos a cada creyente desde nuestros predecesores hasta Adán, y de aquellos de generaciones futuras por debajo de aquellos que pelearán contra el Dal-yal al final de los tiempos. Y a todos los queremos si fueran conocidos o desconocidos a nosotros y defendemos su honor. 

 

69. Los seguidores de Muhammad [s. a. w.], desde los primeros hasta los últimos quienes componen una sola umma, la umma del Islam e Imán, están unidos por un aquída, que se reúnen bajo la misma ley sin tomar en cuenta su raza o país de  origen. Nosotros los amamos a todos y creemos que todos los creyentes son hermanos. 

 

70.  Nosotros extendemos nuestro amor y apoyo a la gente de nuestra umma; y no ayudamos infieles o enemigos que  estén en contra de ellos. 

 

71. Nosotros combatimos y aborrecemos racismos, nacionalismos, zelotes y partisanos sectarios que acabarían la unidad de  los musulmanes. 

 

72. Los mejores hombres dentro de la umma musulmana,  después de Muhammed, cercanos a Dios son, Abu Bakr as-Siddiq, después Umar bin al-Khatab, después Uthman y por último Ali. Las mejores generaciones, de acuerdo a un hadit [tradición] auténtico son la generación que acompañ al Profeta y la dos generaciones que les siguieron a estos.. 

 

73. Nosotros queremos a todos los compañeros del Enviado de Alá, la paz y bendiciones de Dios estén con él, y nos unimos a ellos. De todos los compañeros de los profetas ellos fueron los mejores; ellos ayudaron a la religión de Alá y pelearon junto al Jefe de los mensajeros. Aquella persona que les achaque incredulidad o infidelidad la consideramos incrédula, porque rechaza la evidencia de su excelsa conducta dada por el Señor de los mundos. 

 

74. Nosotros nos abstenemos de insistir en diferencias de opiniones acerca de los compañeros del Profeta [s. a. w.], y mantenemos la creencia que ellos eran Muchtajidun cuyas recompensas son con Alá; ellos no

fueron enviados infalibles. 

 

75. Los creyentes son diferenciados de acuerdo a su imán. Hay aquellos que se oprimen a si mismos, aquellos que toman el camino medio; y esos que, por la voluntad de Alá adelantan buenas obras, Alá les promete a todos ellos un buen resultado en el más allá., cada uno de acuerdo a su nivel de imán. 

 

76. Nosotros consideramos a una persona como musulmana inmediatamente al ser testigos que recita Shajada o su realización del acto musulmán de adoración [a Dios]. 

 

77. Nosotros no apartamos a un musulmán del Islam por su demostración por actos de incredulidad debido a su ignorancia, malentendimiento o impulsos, o debido a que piensa que todo lo que hace está bien. El veredicto de incredulidad solo puede ser dado cuando hay evidencias claras [los 10 anulantes]. 

 

78. Nosotros no atribuimos descreimiento a cualquier persona del Quiblah [v. gr. : musulmanes en general] por razones de pecados cometidos, excepto si sabía eran ilícitos, y  llevándolos a cabo como si fueran lícitos. 

 

79. Yénna se les ha gantizado a aquellos a quienes Alá dió su promesa en su libro, y a esos en cuyo favor el Mensajero de Alá  - la paz y bendiciones de Dios estén con él  -, haya dado testimonio. Las visiones y sueños no son pruebas de ser admitidos en el Yénna. Aunque deseamos de corazón el Yénna para aquellos que sentimos son piadosos, no podemos aseverar firmemente que cualquier individuo será admitido en él. 

 

80. Los creyentes [hombres y mujeres] son todos auliia [protegidos] de El Compasivo. Entre más progrese uno en el camino del imán y más se esfuerce por la causa de Alá, más lo querrá Alá y más lo consentirá.

Nosotros somos testigos que Alá no admite un protegido que ni tiene imán ni buenos actos, como alegan los sufies. 

 

81. Nosotros juzgamos a los musulmanes por sus modales visibles y dejan sus intenciones al juicio de Alá. 

 

82. Salaat [oración] es un deber para nosotros en congregación, aunque  el imam musulmán sea justo o no. Y participamos en el yijad en contra de los enemigos de los musulmanes bajo el liderazgo de dirigentes musulmanes, justos o injustos. La piedad no es una precondición necesaria para ponerse a la cabeza del yijad o el salaat. 

 

83. No se nos permite guerrear en contra de cualquier umma de Muhammed, sólo en caso de autodefensa. Aún así, creemos que es preferible renunciar que a pelear contra musulmanes. Nosotros consideramos legal derramar sangre de un musulmán en caso de adúlteros casados, asesinos, o de aquel que renuncie a su religión y se aleje de la congregación. 

 

84. Cualquier llamado con el propósito de ser [los musulmanes] atraídos a las naciones de sociedades de descreídos, o que lleva al comprometimiento de cualquier parte de nuestra religión o a la aprobación de cualquier parte de nuestra religión a los descreídos, es un falso llamado, ya que los motivos  atribuidos a esto son humanitarios, nacionalistas o sectarios. Nosotros declaramos ante Alá que nos disociaremos de cualquier asamblea que mantenga una oposición al Islam y pelee contra él. 

 

85. Cada grupo de musulmanes que están  de acuerdo con nosotros en lo que respecta al bien, la piedad, y el yijad para invitar y ayudar en la senda de Alá son nuestros hermanos; mientras que no digan que ellos son los únicos y legítimos musulmanes, y que todos los demás son incrédulos. 

 

86. La  umma musulmana es la mejor umma hecha para la humanidad a través de las Eras. Es la herencia de la religión de Alá y la que invita a ella hasta el final de este mundo. Los musulmanes que fueran la última umma levantada por Alá, aún ellos serán los más destacados en el Día del Juicio. 

 

 LAS BASES DEL DA*WAH A ALA

 

87. El da*wah [invitación] hacia Alá es deber de la umma musulmana. Cada musulmán tiene éste encargo como misión, y de acuerdo a la capacidad de cada uno. 

 

88. Los objetivos del da*wah son:

 

 I. Guiar a la gente a la religión de Alá.

II. Establecer evidencia hacia aquellos cuya  inclinación es estar en contra de la religión.

III. Aliviar la carga, haciendo que se nos unan los musulmanes en ésta ardua tarea.

IV. Exaltar el nombre de Alá sobre la tier ra.

 

89. El propósito de la da*wah en éste mundo es preparar al buen musulmán y establecer la sociedad del bien. 

 

90. El buen musulmán es quien cree en la unicidad de Dios, le obedece con los límites de su capacidad y observa sus mandamientos. La sociedad del bien es una en la que el Judud de Alá están establecidas y cuyos miembros cooperan y se subsidian mutuamente. * Aquellos, si Nosotros les ponemos en la tierra, realizan salaat y dan caridad obligatoria y se unen al bien y prohíben el mal. A Alá le quedan las decisiones en todos los asuntos .* 

 

91. La recompensa por el da*wah en la vida ulterior, es el agradar a Alá, y su Yénna. 

 

92. Es incumbencia de todos los musulmanes que presencian el mal corregirlo con sus manos, o si no pueden, entonces con la  palabra o al menos aborrecerlo con su corazón. La incapacidad de hacerlo así es señal de que carece de imán [fe]. 

 

93. Las condiciones para corregir el mal son:

a.- Quien a sí mismo lleve a cabo una corrección del mal tiene que estar conciente del mal que se trata.

b.- Uno no debería corregir un mal al estar

cometiendo otro. 

c.- Corregir un mal no debería crear una situación que lleve a un mal aún más grande. 

d.- Aquel que corrigiere un mal debe tener claro que no caiga en el mal entre aquellos de los que Alá castiga: * ¿Por qué hablas de aquello de lo que no practicas?* 

 

94. Da*wah debe de comenzar con los asuntos fundamentales, antes de proceder con aquellos que no lo son. La unicidad de Alá es con lo que principia y es con lo que acaba. Cada acción debe tener relación con él. 

 

95. Los medios de dar da*wah por Alá son numerosos, pero lo más destacado son los modales del da*ee. Es quien a sí mismo debe hacerse una persona por quien los demás sientan seguir y tomar su ejemplo.

Da*wah por medio del buen ejemplo es el procedimiento más efectivo. Después en grado de importancia para dar da*wah es por la palabra, y el da*wah al otorgar apoyo financiero. 

 

96. Cualquiera que tenga conocimiento, sin importar que tanto sabe, está en el derecho de comunicarlo. 

 

97. Es permisible formar grupos u organizaciones para da*wah en países musulmanes y no-musulmanes con el permiso o sin el permiso del imam (líder). El da*wah es un deber que concierne a todos nosotros. 

 

98. La formación de una gran variedad de grupos para el propósito del da*wah es permisible mientras se prevea que cada uno mantiene la solidaridad del grupo musulmán y la cooperación fraternal para realizar el bien y mantener la piedad. Cualquier grupo de da*wah que declare ser el único yama*aj y difame a los otros de incrédulos, es un grupo de neo-kjawarich y que promueven la división, el cual debe ser persuadido o  excluido y apartado. 

 

99. No es correcto que un grupo de da*wah haga juicios restringidos o tome medidas drásticas, o eliminar a aquellos que se oponen o deserten de él, a menos que primero tenga soberanía sobre dicha tierra y haya sido establecido el califato islámico (gobierno). 

 

100. El trabajo de da*wah requiere del uso de métodos legales, protección de los intereses de la umma, y el uso de  la sabiduría para propagar el conocimiento. Alá dice: *Inviten al camino de su Señor con sabiduría y buena oratoria y discutir con ellos de una manera que sea más amistosa, porque su Señor conoce quien se ha desviado de su camino, y quienes van por su guianza*. 

 

101. Yijad y participación en expediciones militares son fardh que se aplica hasta el día del juicio. El que muriese sin haber peleado por la senda de Alá y tampoco hubiese sido considerado, moriría teniendo algo de hipocresía 

 

102. El pelear puede comenzar solamente después de una declaración de guerra y después de haberse cerciorado que las tropas enemigas no tengan musulmanes. 

 

103. Hay grandes metas detras de la pelea por Alá y el Islam: pelear es unirse a los creyentes, liberar a los oprimidos y hacer posible que los creyentes establezcan el mando en la tierra en la que no habrá más aflicción, y solamente la religión que adora a Alá prevalezca. 

 

 

 ACTITUD HACIA LOS NO MUSULMANES

 

104. Toda la humanidad desciende de Adán, y él tiene una puesto  de honor ante Alá. La humanidad es creada para adorar[a Alá]. Le atañe al da*ee trabajar lo mas eficientemente posible para hacer que la gente este conciente en el deber de que Alá los creó para cumplir la adoración. 

 

105. La gente es diferente en cualida des al igual que las minas de oro y de plata; aquellos que son mejores en su comunidad antes de abrazar el Islam son los mejores después de que abrazan el Islam, provistos de un conocimiento religioso. 

 

106. Todos desde el tiempo de la misión de Muhammad  [s. a. w.] pertenecen a la umma de Muhammad [la umma del da*wah], y aquellos que han aceptado el mensaje que él trajo, pertenece a la umma de Muhammad [la umma que cumple]. 

 

107. Cualquiera que haya escuchado sobre la misión de Muhammad [s. a. w.], sea judío, Nasrani [cristiano], o sea cualquier otro, y murió sin creer a pesar que se le dieron pruebas evidentes, es un kafir [incrédulo], y es de los que pertenecen al fuego. 

 

108. Se les ordena a los musulmanes a pelear contra los paganos idólatras [en particular], hasta que acepten que sólo Dios merece alabanza, sin asociación [ v. gr. abracen el Islam]. Si ellos declaran su fé, su sangre y propiedades son inviolables y dejar a Alá juzgar su intención. 

 

109. Los cristianos, judíos y sabeos [gente del libro], se les debe combatir hasta que crean [en el mensaje del Islam] o pagar yezza en reconocimiento de su sumisión a la autoridad de los musulmanes. 

 

110. Los tratados de paz y pactos son permisibles entre musulmanes y no-musulmanes hasta el fin del mundo.  Es hasta que los musulmanes dejan escoger lo que les beneficia, fortalece, y así protege sus vidas y sus propiedades. 

 

111. No se permite a un líder musulmán o gobernador consumar un trato o acuerdo con los incrédulos en el nombre de Alá o su Enviado, sino con el suyo propio, y sus acompañantes. 

 

112. Los musulmanes gozan pelear contra el enemigo del Islam para corregir y cuidar que la palabra de Alá destaque sobre la tierra. 

 

113. Las políticas legisladas que se fijan de antemano por el Corán y la Sunna  deben seguirse como una guía en la relación con los no-musulmanes. 

 

114. Los kafirs [incrédulos] no deben ser socios confidenciales de los gobernantes musulmanes. 

 

115. Admitir aquellos kafirs que se oponen a los musulmanes como amigos íntimos, y distinguirlos al otorgarles estimación, apoyandolos contra los musulmanes, aprobando su falsa religión o comprometiendo parte del Islam en su falsa religión o por ellos, está en kufr [incredulidad] y es un

apóstata. 

 

116. Es recomendado tratar pacíficamente a los incrédulos con amabilidad, consideración y benevolencia. 

 

117. Invitar a las personas al camino de Alá requiere gentileza y cortesía, pero pelear al enemigo requierefuerza e ímpetu. 

 

 LOS FUNDAMENTOS DEL FIQH (JURISPRUDENCIA)

 

118. La decisión de todos los asuntos no es sino la de Alá el Exaltado. *En verdad, la decisión es de Alá*. 

 

119. El Enviado es un legislador, por orden de Alá. *El no habla con su propio deseo; su [discurso no ha sido más que una] revelación de lo que  fue revelado*. El nunca legisló de acuerdo al deseo de su propia voluntad. 

 

120. La religión que Alá nos ordena seguir, para adorarle, consiste simplemente de sus palabras y las palabras de su mensajero. 

 

121. El Islam para sus adeptos es una forma de vida comprensivo, que abarca todos sus aspectos, incluyendo el  teológico, político, social y económico. Consiste de un total apego a las ordenanzas y estatutos de Alá y un absoluto imán en todo lo que se reveló. 

 

122. Ninguno es un musulmán en verdad, salvo que resigne a sí mismo su voluntad, y su elección sea por Alá el Señor de los mundos. [*Dí, de verdad mi oración, (mi servicio de) sacrificio, mi vida y muerte son para Alá, el Señor de los mundos*]. 

 

123. El Libro de Alá, al-Qu*ran, se compone de Sus palabras, descendido a Muhammed  - la paz y bendiciones de Dios sean con él  - y es el milagro eterno cuya recitación es un acto de alabanza ordenado por Alá. Es la pieza fundamental para el estudio del Islam. Es el verdadero Corán que existe hasta nuestros días, y está disponible a través de todo el mundo. Quien alega de otro modo, como aquellos que dicen está oculto por un supuesto imam ausente u otro, es un descreído. 

 

124. Alá esclareció en su Libro que había determinado para ser buenos o conducirnos hacia el bien en los asuntos de la humanidad de éste mundo y en el que esta por venir. *Y nosotros hemos bajado a ustedes el Libro para hacer manifiesto todo, y como una guianza y una misericordia y buenas nuevas para los creyentes.* 

 

125. No hay contradicción como sea en las ayat del Corán. Las ayat expresan significados similares que deberían ser estudiados colectivamente, mejor que individualmente, si una regla o juicio está a punto de ser dictaminado de ellos. 

 

126. El Corán puede ser comprendido de acuerdo a su claridad y aparente significado, y por la explicación y práctica de Rasulul-lah [ el Enviado de Alá  - la paz y bendiciones de Dios sean con él  -], y por la práctica de los predecesores piadosos de su umma. 

 

127. El significado aparentemente literal del Qu*ran y su explicación, ni son mutuamente contradictorias ni inconsistentes, una con otra. Aquel a quien Alá distingue con el entendimiento del Corán y el conocimiento de la interpretación coránica, aduce solamente a que está de acuerdo al Corán. 

 

129. Hay tres tipos de abrogaciones en los ayat hechas por Alá:

- La abrogación de la ley contenida en un áyah , mientras que el áyah retiene en sí parte del Corán. O sea, el verso abrogado permanece con el significado abrogado  

- La abrogación de un áyah del Corán mientras que retiene la ley que tenía contenida [se abrogan las palabras y el significado no]. 

- La abrogación del áyah y la ley que contiene a los dos. 

 

130. El Qu*ran puede abrogar partes de la Sunna [ sea este mutawatir o ahaad ] e igualmente la Sunna [sea este mutawatir o ahaad] puede abrogar leyes del Corán. Tanto el Corán y la Sunna provienen de

Alá. 

 

 LA SUNNA

 

131. La Sunna es lo que en adelante fue traído por el Mensajero de Alá  - la paz y las bendiciones de Dios sean con él  - además del Corán. Es una fuente legisladora para la umma, cual sea su forma de decir, actuar o aprobar de una acción testificada por él o reportada en él. 

 

132. Para ser válido o autorizado, una tradición debe tener ciertas normas, que son determinadas por Muhaddithoon [tradicionalistas],  los sabios de las tradiciones del Profeta. Ninguna tradición se sostiene como verdadera, o citada como una prueba, si no está verdaderamente adjudicada al Profeta [ s. a. w. ]. 

 

133. La Sunna es equivalente al Libro de Alá, el Glorificado. Nosotros debemos creer en ellas igualmente y considerar sus ordenanzas de la misma manera, puesto que los dos provienen de Alá. La única diferencia entre ambos es que Alá nos hizo de importancia la recitación del Corán como un acto de adoración, no así la Sunna. 

 

134. La Sunna no contradice el Corán, ya que son de la misma fuente. Alá el Exaltado dice: *Y él no habla con sus propios deseos; es una revelación que le ha sido anunciada*. Y: *Hemos descendido a ustedes el Libro de la verdad que puede juzgar entre los hombres, para lo que Alá os lo muestra, así que no  defendáis a los traidores*. Cualquier ichtijad que el Profeta [s. a. w.] empleó en materia de jurisprudencia es verdadero y sometido, ya que Alá nunca aprobaría los juicios erróneos. 

 

135. Cualquier tradición que sea adjudicado al Profeta [s. a. w.] debe ser autentica. Debe ser comunicada por transmisores confiables, honestos y piadosos, con lo cual tiene que creerse en ella y aplicarse, ya sea mutawatir o ahaad. 

 

136. No es permitido apartarse de lo que ha sido determinado por  consenso de los compañeros del Profeta [s. a. w.]. Puesto que nos hemos asegurado por medio del Profeta  - la paz y bendiciones de Dios sean con él  - , que la umma nunca estará al unísono sobre el dhalalah , pero podemos confiar en la certeza de las opiniones colectivas. 

 

137. La Sunna del Khulafa*a ar-Rashidoon esta restringido tanto, que no difiere con un texto del Corán y la Sunna. 

 

138. Nuestro entendimiento sobre el Islam debería corresponder con el entendimiento del as-Salaf as-Saalih, [los predecesores piadosos, los compañeros del profeta en particular] porque ellos tenían más conocimiento de las circunstancias de la revelación, siendo los originales testigos y teniendo todavía hasta la actualidad un excelente dominio de la lengua árabe. 

 

139.Todos los sabios musulmanes después del Profeta [ s. a. w.], incluyendo sus compañeros, no son infalibles, y cualquier reglamento religioso que hayan concluido ellos se vuelve nulo y soslayado, si contradice o difiere de un texto de Alá o su Mensajero. 

 

140. Gobernantes, sabios, juristas, padres, educadores, esposos o guardias están solo para ser obedecidos si es seguro que sus ordenes corresponden a lo que Alá le complace y a sus mandamientos. No debe haber obediencia a una criatura de Alá, si ella desobedece a Alá el Creador. 

 

141. Las opiniones que no  están sustentadas en lo referente al Corán y la Sunna, son las mismas y son permitidas sacarse de ellas cuando uno juzgue son de valor confiable o verdadero. Adoptar alguna opinión y distinguirla con particular entusiasmo de otras conduce a la desviación. 

 

142. A nosotros nos importa obedecer a aquellos musulmanes que tienen autoridad sobre  nosotros, y pedirles sincero consejo. No es permisible desobedecerles, excepto, que actuen de modo contrario a lo establecido por Dios y nos lleven con ellos a su desobediencia con Alá el Exaltado. También es permitido hacer fatwa a diferencia de ellos si las de ellos no  están sustentadas.  También es un deber obedecer su decisión en asuntos públicos, si la decisión llega a través del ichtijad o ta*weel . 

 

143. No es permitido que ningun líder musulman emita reglas en el caso del interés público a menos que consulte al pueblo. Su unánime decisión lo limita. 

 

144. Conocer la  opinión de la  mayoría por medio del Imam, el hombre que lleva la autoridad, se hace de acuerdo con el Sunna auténtico y es del legítimo interés público. 

 

145. El Corán y la Sunna mencionan que no esta permitido introducir nuevas formas de adoración que no esten avaladas ni por Alá ni por  su Mensajero [s. a. w.]. *Toda práctica que no esté garantizada o sancionada por el Corán o la Sunna del Mensajero [s. a. w.] se rechaza*. 

 

146. Todos los tipos de transacción son legales salvo aquellos que son específicamente prohibidos por un texto del Corán o de la Sunna. 

 

147. Una persona que comete pecados  haciéndolos lícitos cuando son ilícitos se parece a aquel que promulga cosas ilegales como si fuesen legales. 

 

148. El uso del kiyás [ analogía] en la jurisprudencia, tanto como las condiciones que conlleva, es válido. La sabiduría en la religión consiste en no diferenciar entre dos asuntos similares ni en combinar dos que son disímiles. 

 

149. Ichtijad, istinbat , jurisprudencia y conocimiento religioso, están junto con la umma hasta el Día Final.No todos pueden ser considerados juristas en virtud de algún conocimiento. *Si Alá quiere hacer un favor a alguien, El le concede el don del conocimiento religioso [entendimiento del Corán y la sunna].* 

 

150. La experiencia en ichtijad e istinbat para llegar a las decisiones en materia de leyes es Fardh kifaya para musulmanes. Es necesario para la regulación apropiada de los asuntos legales del pueblo en circunstancias novedosas y cambiantes para cada época o siglo. 

 

151. Solamente la persona que está preparada para el ichtijad puede practicarlo. Aquel que presume manejar fatwas sin una preparación adecuada corre el riesgo de entrar al Fuego. 

 

152. La preparación para el ichtijad se lleva a cabo por medio del estudio del Libro y la Sunna, el idioma árabe,  los fundamentos de la jurisprudencia y sus propósitos. También requiere tener conciencia de lo que le interesa a la gente y sobre que asuntos. Este conocimiento debe ser combinado con seriedad del conocimiento, sabiduría y con el temor a Alá. 

 

153. El ichtijad consiste en emplear las facultades de la mente y esforzarse para ser mejor, con el propósito de llegar a una decisión en un dado caso para ser juzgado o creer estar de acuerdo con Alá. 

 

154. Las personas se dividen en 3 categorías de acuerdo al ichtijad que tengan: 

 

 

-- Aquellos que no tienen parte del conocimiento, y deben seguir aquellas gentes de conocimiento y religión cuya fatwa es considerada apta de acuerdo con los juicios del Señor de los mundos. 

-- Los estudiantes que tienen algún conocimiento y entendimiento, a quienes les es pertinente seguir a los sabios, reconsiderando sus evidencias textuales y buscando la verdad. 

-- Los sabios que cumplen con las condiciones del ichtijad, a quienes les interesa estar concientes sobre las reglas judiciales y sus diferentes pruebas. 

 

155. Todo desacuerdo y desagrado debe considerarse por la resolución de las palabras de Alá y las palabras de Su Mensajero. 

 

156. El desacuerdo es maligno, aún siendo este natural. Es imposible que todo musulmán este al  unísono sobre cada pequeño tema de religión. Es por lo tanto, desear vehementemente una asamblea musulmana y solidarizarse. Esta necesita el urgente deseo por parte de los creyentes mantener su unidad e intercambiar consejos, y dejar las intenciones a Alá. 



RUBEN LOPEZ VAZQUEZ