DERECHOS DEL HOMBRE EN EL ISLAM

Saifu Eddin Shahin



Introducción

El Islam honra al hombre

Derechos más importantes concedidos por el Islam al hombre

Derecho a la vida

Derecho a la libertad

Derecho a la igualdad

Derecho a la justicia

Derecho del hombre a la protección de su intimidad e integración física

Derecho a un juicio justo

Derecho a no obedecer órdenes contrarias a los mandamientos divinos

Derecho a la enseñanza

Derecho al trabajo

Derecho a la intimidad

Derecho a 1a propiedad

Derecho a la libertad de expresión y pensamiento

Derecho a constituir una familia

Derechos de la esposa

Derechos de la maternidad y de la infancia

Derechos del huérfano

Otros derechos

 

Introducción.

Alabado sea Dios, Señor de los Mundos, y la paz y las bendiciones sean con el Profeta, el Enviado como Clemencia para la humanidad.

Con bastante frecuencia se habla actualmente acerca de los derechos del hombre. Ello es consecuencia de los terribles sucesos que durante los últimos siglos han venido afectando a la humanidad: guerras, revoluciones sangrientas y rebeliones que han causado la muerte de un sinfín de personas en todas partes del mundo. 

En 1948 se promulga la Declaración Universal de los Derechos Humanos para reivindicar los principios de libertad, justicia e igualdad entre toda la humanidad, principios ideales que fueron aceptados y firmados por la mayoría de los Estados participantes en la Asamblea General de las Naciones Unidas. 

El Islam se anticipó en su reconocimiento de los derechos contemplados en dicha declaración, y de otros muchos que fueron promulgados hace más de catorce siglos.  

El Hombre se asombra de cómo la humanidad, fuera del mundo islámico, ha sido capaz de sobrevivir durante catorce siglos sin aprovechar los derechos concedidos por la legislación islámica a todos los seres humanos.  

Queremos aquí aclarar unos puntos relacionados con los derechos humanos según la legislación islámica de una parte y con los correspondientes a los tratados internacionales, y en especial a la Declaración Universal por otra:  

  1. Los derechos humanos en el Islam forman parte inseparable de la creencia islámica y de su ontología general con respecto al hombre en relación consigo mismo, con su Creador, con los demás y con el Universo.  

  2. Los derechos humanos son, en el Islam, dones de Dios otorgados a toda la humanidad; son revelados por Dios mismo y por tanto no son consecuencia de determinados eventos ni reivindicaciones de ciertas personas.

  3. Estos derechos son universales: comprenden a toda la humanidad y no se identifican con una etnia, raza, color, grupo ni país específico, siendo válidos para todos en todo tiempo y lugar.

  4. Son derechos reales prácticos que constituyen parte integrante de la conducta humana puesto que son leyes de procedencia divina.  

Dijo Dios Altísimo:  

يا أيها الناس إنا خلقناكم من ذكر وأنثى وجعلناكم شعوبا وقبائل لتعارفوا إن أكرمكم عند الله أتقاكم  

«¡Hombres! Os hemos creado de un varón y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más noble de entre vosotros es el que más le teme. » (Corán, 49: 13)  

Entre los hombres no hay ninguna diferencia. El árabe no tiene preferencia sobre el de otra raza, ni tampoco el blanco sobre el negro, ni el rico sobre el pobre, ni el fuerte sobre el débil, ya que todos los seres humanos son criaturas de Dios, y el más querido por Él es aquél que más beneficios aporta a sus criaturas.  

 

El Islam honra al hombre

Dios ha honrado al hombre de forma excelente:

  ولقد كرمنا بني آدم

«Hemos honrado a los hijos  de Adán.»     (Corán, 17: 70).

 

Y le ha creado de la mejor forma:    

لقد خلقنا الإنسان في أحسن تقويم

«Hemos creado al hombre dándole la mejor complexión.»     (Corán, 95: 4). 

Dios ha preferido al hombre sobre todas las criaturas de la tierra, y le ha proveído de todas las cosas.  

Dios ha honrado al hombre dándole los sentidos y la mente para que razone y domine todo el Universo, y encuentre en ello una guía que le lleve hasta su Creador.  

Dios, por honrar al hombre, prohibió totalmente cualquier agresión o tortura física o psíquica. Dijo el Profeta, la paz sea con él:

 «La espalda del creyente protegida, excepto de castigo legal (had) o derecho justificado.»1  

Un día el Profeta, la paz sea con él, mientras alineaba las filas del ejército pegó a un soldado con una varilla que tenía en su mano. El soldado se quejó diciendo: "¡Oh, Profeta! Me causaste gran dolor: Indemnízame" 

El Profeta descubrió su cuerpo y se dirigió al soldado para que le pegase de igual manera. Entonces el soldado se acercó al Profeta, pegó su mejilla a su cuerpo y le besó.  

El Profeta no pretendía causarle daño; simplemente quería llamarle la atención. Sin embargo, con esta conducta dio un ejemplo ideal para la humanidad acerca de cómo honrar al hombre.  

El Profeta predijo que vendrán gentes que torturarán a los demás. Estos, pues, no pertenecen al Islam y el Islam no tiene nada que ver con ellos. Incurrirán en la ira de Dios. Dijo el Profeta:  

«Dos tipos de gente destinada al infierno aún no he visto: gente que posee azotes como las colas de las vacas y pegan con ellos a la gente ... »2

El Islam prohibió rotundamente perjudicar el honor de las personas, incluso en una mínima parte, y dio un  ejemplo maravilloso de la conducta moral entre los hombres. Dijo el Altísimo:

يا أيها الذين آمنوا اجتنبوا كثيرا من الظن إن بعض الظن إثم ولا تجسسوا ولا يغتب بعضكم بعضا أيحب أحدكم أن يأكل لحم أخيه ميتا فكرهتموه

«¡Creyentes! ¡Evitad conjeturar demasiado sobre los demás! Algunas conjeturas son pecados. No espiéis. No calumniéis. ¿Os gustaría comer la carne de un hermano muerto? Os causaría horror ... »     (Corán, 49: 12).

También prohibió la palabra que daña a los demás, incluso el gesto y la mirada:  

ويل لكل همزة لمزة

«¡Ay de todo aquél que difame, que critique.»     (Corán, 104: l).

El Corán condena a aquellos que hacen de los demás objeto de burla y crítica; y les dice:

يا أيها الذين آمنوا لا يسخر قوم من قوم عسى أن يكونوا خيرا منهم ولا نساء من نساء عسى أن يكن خيرا منهن ولا تلمزوا أنفسكم ولا تنابزوا بالألقاب بئس الاسم الفسوق بعد الإيمان ومن لم يتب فأولئك هم الظالمون

«¡Creyentes! ¡No os burléis unos de otros! Podría ser que los burlados fueran mejores que los que se burlan. Ni las mujeres unas de otras. Podría ser que las burladas fuesen mejores que las que se burlan. ¡No os critiquéis, no os llaméis con motes ofensivos! ¡Mala cosa es ser llamado “perverso” después de haber recibido la fe! Los que no se arrepienten, ésos son los impíos.»     (Corán, 49: 11).  

Estas frases han unido la suma de los principios éticos y morales de la humanidad, cosa que no ha conseguido ningún régimen, ideología ni religión de forma tan clara y rotunda. Asimismo el Islam prohibió manifestar la maledicencia porque también perjudica.  

لا يحب الله الجهر بالسوء من القول إلا من ظلم

«A Dios no le gusta la maledicencia en voz alta, a no ser  que quien lo haga haya sido  tratado injustamente.» (Corán, 4: 148).

La enseñanza de la buena conducta y del buen trato con todos los hombres es el gran objetivo del Islam. Dice el Altísimo:

وما يلقاها إلا الذين صبروا وما يلقاها إلا ذو حظ عظيم

«No es igual obrar bien y  obrar mal. ¡Repele con lo que  sea mejor y he aquí que aquél  de quien te separe la enemistad se convertirá en amigo  ferviente!. Esto sólo lo consiguen los pacientes, sólo lo consigue el de suerte extraordinaria. » (Corán, 41: 35-35).  

 

Los Derechos más importantes concedidos por el Islam al hombre.

Derecho a la vida.

El derecho a la vida es el más importante de los derechos humanos.

El Islam prohibió totalmente cualquier daño o agresión a la vida humana, es más, considera a quien mata a un hombre como asesino del género humano, porque cada individuo representa a la humanidad entera:  

من قتل نفسا بغير نفس أو فساد في الأرض فكأنما قتل الناس جميعا ومن أحياها فكأنما أحيا الناس جميعا

«Quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la humanidad... » (Corán, 5: 32)  

ولا تقتلوا النفس التي حرم الله إلا بالحق

« No matéis a nadie que Dios no haya prohibido, sino con justo motivo...»     (Corán, 6: 15 l).

En el día de la peregrinación de despedida el Profeta Muhammad (la paz sea con él) dijo estas palabras:

«Vuestra sangre, vuestros bienes son prohibidos de agredir, como está prohibido de agredir en este día en este mes y en este país ... »

La legislación islámica prescribe las penas más duras para quien atenta contra la vida; también le amenaza con permanecer eternamente en el fuego infernal. El Islam considera los castigos por sus efectos disuasorios como una manera de sobrevivir y una seguridad para la estabilidad del orden público.  

ولكم في القصاص حياة

«En la ley del talión tenéis vida ... »     (Corán, 2: 197).

Es consecuencia de esta protección de tan importante derecho, la protección de cualquier parte del cuerpo humano, como romper un diente o dañar un ojo o aplastar la nariz... para ello se aplica la ley del talión:  

وكتبنا عليهم فيها أن النفس بالنفس والعين بالعين والأنف بالأنف والأذن بالأذن والسن بالسن والجروح قصاص فمن تصدق به فهو كفارة له ومن لم يحكم بما أنزل الله فأولئك هم الظالمون

«Les hemos prescrito en ella (la Tora): "Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y la ley del talión por las heridas". Y si uno renuncia a ello, le servirá de expiación. Quienes no juzguen según lo que Dios ha revelado, ésos son los impíos.»     (Corán, 5: 45).

Nadie tiene el poder de matar a cualquier persona sin justificación legal. En la ley romana se concedía al padre el derecho de matar a sus hijos, cosa muy conocida en la era preislámica en Arabia. El Islam prohibió totalmente este acto y amenazó a quien lo haga con un severo castigo. Dijo el Altísimo:  

ولا تقتلوا أولادكم خشية إملاق

«No matéis a vuestros hijos por miedo a empobreceros ... »     (Corán, 17: 31).  

También dijo: 

وإذا الموؤودة سئلت     بأي ذنب قتلت

«Cuando se pregunte a la niña enterrada viva. Qué crimen cometió para que la mataran.»     (Corán, 81: 8-9).  

El Islam eleva el derecho a la vida a un nivel tan importante que incluso prohíbe el suicidio y amenaza a quien lo cometa con un castigo infernal. Dice el Profeta, la paz sea con él:

«Quien se tira de una montaña para suicidarse, permanecerá así en el fuego infernal eternamente. Quien tome veneno para suicidarse, así lo tomará eternamente en el fuego infernal. Y quien se suicide con una varilla de hierro, así lo hará eternamente en el fuego infernal.»3

La vida es la mayor gracia concedida por el Creador; es Él quien dispone de ella, y el hombre no tiene derecho a matarse; si así lo hiciera, su castigo es ser privado de la Clemencia Divina en la otra vida. Dice Dios en un hadiz qudsí:

«Se dio prisa mi siervo en terminar con su vida. Pues bien, yo le privaré de la Gloria del Paraíso. »4

El Islam considera crimen al suicidio y esto lo diferencia de todas las demás leyes y legislaciones.

También el Islam prohibió amputar cualquier parte del cuerpo y recomendó conservar bien la integridad física, no metiéndose en ningún peligro que pudiera dañar al hombre.

Tal como protege la vida material y moral del hombre durante su vida, también le protege después de muerto, y recomendó tratar a los restos mortales con honor y respeto. Dijo el Profeta, la paz sea con él:

«Si uno de vosotros amortaja el cadáver de su hermano, que lo haga de la mejor forma. »5

Y dijo también:

«No insultéis a los muertos, pues ya reciben su merecido por sus obras.»6

Derecho a la libertad.

El Islam protege la libertad humana y la considera un don natural que nace con el hombre. Dijo el enviado de Dios, que la paz sea con él:

«Todo hombre nace con el instinto natural perenne ... »7

Y así debe acompañar a la persona y nadie la puede agredir.

El derecho a la libertad es el más importante de los derechos humanos; con ello se cumple el requisito humano necesario para vivir dignamente, pues desde la perspectiva islámica todos los hombres nacen libres; así que el Califa segundo Omar dijo a Arnru bin al-'As el Gobernador de Egipto:

«Cómo os habéis esclavizado a la gente, cuando sus madres les engendraron libres.»

El derecho a la libertad fue motivo de lucha en la humanidad durante siglos, donde ha sufrido por ello todo tipo de torturas y castigos y han corrido ríos de sangre y estallaron largas guerras.

El Islam, pues, respeta este derecho y lo convierte en una necesidad humana, que debe defender en todos los campos.

Quizás, diría alguno: ¿Y cómo permite el Islam la esclavitud entre los hombres e incluso divide a la gente en libres y esclavos?"

En contestación a esta pregunta decimos:

El Islam encontró que el sistema dominante entonces en todo el mundo era el de la esclavitud, y empezó a fijar los instrumentos que aseguran acabar con este sistema donde el resto del mundo, gobiernos y estado inventaban los medios para mantenerlo como norma aceptada, incluso la ley romana contempla muchos instrumentos para esclavizar a los hombres, ejemplo de ello, permitir al deudor esclavizar a su endeudado si éste no paga su deuda. Algunos pueblos vendían a sus hijos para convertirles en esclavos.

Aquí cabe preguntar:

¿Acaso trajo el Islam la esclavitud?  

¿La aprobó y la animó?

¿Otorgó premios y privilegios a aquellos que la favorecían?

Rotundamente no: el Islam no trajo la esclavitud sino la libertad.

Animó a libertar a los esclavos prometiendo a aquellos que lo hagan gran recompensa, también facilitó los medios de libertar a los esclavos convirtiendo este acto en expiación para muchos pecados.  

ومن قتل مؤمنا خطأ فتحرير رقبة مؤمنة ودية مسلمة إلى أهله إلا أن يصدقوا

«... Y quien mate a un creyente por error deberá manumitir a un esclavo creyente y pagar el precio de sangre a la familia de la víctima, a menos que ella renuncie al mismo como limosna.»     (Corán, 4: 92)

Y quien hace el acto sexual en el día del ayuno de Ramadán; tiene que libertar a un esclavo como expiación, en primer orden e incluso dedicar para este fin parte del azaque.

El Altísimo dijo:  

إنما الصدقات للفقراء والمساكين والعاملين عليها والمؤلفة قلوبهم وفي الرقاب

«Las limosnas son sólo para los necesitados, los pobres, los limosneros, aquellos cuya voluntad hay que captar, libertar a los esclavos ... »     (Corán, 9: 60).

De ello se deduce que es un deber del gobernador musulmán que tiene que cumplirse.

El Profeta (la paz sea con él) animaba a los creyentes a manumitir a los esclavos diciendo:

«Todo hombre que liberta a un esclavo musulmán Dios salva del fuego por cada miembro de él igual miembro del primero.»8

Asmá hija de Abu Bakr dice:

«El Profeta, que la paz sea con él, ordenó libertar a los esclavos durante el eclipse solar incluso si un esclavo tuviese varios amos, y uno de ellos decide libertarle se valora la parte de los demás y se les paga obteniendo la libertad.»

Y la esclava, si engendra de su amo, se hace libre después de su muerte.

Es más, el Islam pidió de los esclavos intentar obtener la libertad a través de un contrato entre las partes, y exhorta a los musulmanes a ayudarles para obtener la libertad dándoles el dinero para ello.  

والذين يبتغون الكتاب مما ملكت أيمانكم فكاتبوهم إن علمتم فيهم خيرا وآتوهم من مال الله الذي آتاكم

«Extended la escritura a los esclavos que lo deseen si les juzgáis dignos, y dadles de los bienes que Dios os ha concedido.» (Corán, 24: 33)  

En el libro de Bujári, Ibn Yuraiy pregunta a `Atá:

«" ¿Es mi deber en caso de saber si el esclavo tiene dinero firmar un acuerdo para liberarle?". Contestó: "No lo veo, sino un deber ". »

También Sirin pidió de Anas la escritura de libertad -porque tenía mucho dinero-; éste le negó la petición. Entonces fue al califa Omar y se lo comentó, le ordenó satisfacer a su esclavo, pero contestó negativamente. Omar pegó a Anas con su bastón recitando la palabra de Dios:  

فكاتبوهم إن علمتم فيهم خيرا

«Extended la escritura a los esclavos que lo deseen si les juzgáis dignos.»     (Corán, 24: 33).

Tampoco un pueblo puede privar a otro de su libertad, y el pueblo agredido tiene el derecho de defenderse y devolver su libertad por todos los medios posibles.

El Altísimo dijo:  

ولمن انتصر بعد ظلمه فأولئك ما عليهم من سبيل

«Quienes, tratados injustamente, se defiendan, no incurrirán en reproche.»     (Corán, 42: 41).

La sociedad internacional tiene el deber de secundar a todo pueblo que lucha por su libertad, y los musulmanes en este campo soportan una responsabilidad altamente grande.

Dijo Dios:  

الذين إن مكناهم في الأرض أقاموا الصلاة وآتوا الزكاة وأمروا بالمعروف ونهوا عن المنكر

«A quienes, si les diéramos poderío en la tierra, harían la azalá, darían el azaque, ordenarían lo que está bien y prohibirían lo que está mal ...»     (Corán, 22: 41).

Derecho a la igualdad.

El Islam es la religión de la verdad y la justicia y la igualdad. Igualdad en los derechos, los deberes y las responsabilidades; igualdad ante la justicia, no hay preferencia entre los hombres sino en la devoción y lo que aporten de beneficios cada uno a su pueblo.  

يا أيها الناس إنا خلقناكم من ذكر وأنثى وجعلناكم شعوبا وقبائل لتعارفوا إن أكرمكم عند الله أتقاكم

«¡Hombres! Os hemos creado de un varón y de una hombre y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más noble de entre vosotros es el que más le teme.»     (Corán, 49: 13).  

No hay privilegios para un estrato social , etnia, color, o familia; todos son iguales (todos son hijos de Adán y Adán fue creado de tierra). El noble ante la justicia y la verdad es igual que los demás; no tiene preferencia ninguna así como los sabios, y los que poseen riquezas abundantes u ocupan puestos influyentes.

El derecho a la igualdad en el Islam es una realidad práctica que representa el espíritu de la legislación islámica. He aquí ejemplos de igualdad ante la justicia:

1)  En la vida del Profeta, la paz sea con él, ocurrió que una mujer de la tribu de Majzum robó, y por ello fue condenada. Los Quraishíes se encontraban sumamente preocupados por la cuestión y se preguntaban: ¿Quién podrá interceder por ella ante el Enviado de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él)? Alguien dijo: "Nadie, salvo Usama Ibn Zaid, pues es el más querido por el Enviado de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).  

    Así que Usama intercedió por aquella mujer ante el Enviado de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), quien dijo: "¿Acaso pretendes interceder ante una sentencia prescrita por Dio?''. Acto seguido, se levantó y exhortó a la gente: "Ciertamente, lo que llevó a los pueblos anteriores a vosotros hacia la perdición y la destrucción fue que dejaban libre al noble cuando robaba, mientras aplicaban la condena al débil si era quien robaba. ¡Juro por Dios que si Fátima, la propia hija de Muhammad, hubiera robado, le habría cortado la mano".9 

    Pues la tribu Majzum era de la capa más noble de Quraish, sin embargo su nobleza no les sirvió, ni tampoco les dio preferencia sobre cualquiera de los musulmanes, pues todos son iguales ante la verdad.

2)  Es de sobras conocida la historia del copto y el hijo de 'Amr ibn al-As, gobernador de Egipto, cuando éste azotó al primero. El copto no aceptó la humillación sabiendo que el Islam es justo. Viajó de Egipto a Medina y denunció al hijo del gobernador de Egipto al Califa Omar ibn al-Jattab. Éste pidió de inmediato la presencia de padre e hijo en Medina. Los hizo comparecer junto con su reclamante; entonces, pidió al copto que azotase al hijo de 'Amr, lo hizo y quedó tranquilo, pero a Omar no le bastó, y obligó al copto a que azotase también a 'Amr en su calvicie; sabiendo Omar que el hijo de 'Amr no podría haberlo hecho porque encontraría el severo castigo de su padre, y el hijo de 'Amr aprovechó esta condición con orgullo.

    Entonces Omar dijo su famosa frase:

    «¿Cómo es que habéis esclavizado a la gente, cuando sus madres los engendraron libres?»

3)  Otro ejemplo, de tantos como tiene la historia islámica, demuestra la igualdad en la vida real y práctica:

    Cuando Yabla ibn al-Ayham, último rey de los Gasasinah, abrazó el Islam, vino a la Ka'aba y, mientras daba las vueltas a su alrededor, un beduino pisó su vestido. Entonces Yabla le dio una bofetada rompiéndole la nariz. El Beduino le denunció a Omar ibn al-jattab. Éste le llamó y le explicó la ley (nariz por nariz), o que debía indemnizar al beduino. Yabla  rechazó con orgullo las palabras de Omar, y preguntó: ¿Su nariz es igual que la mía? Yo soy un rey y él una persona vulgar. Omar le contestó con claridad: El Islam os hizo iguales. Yabla pidió tiempo para reflexionar, y Omar se lo concedió. Entonces Yabla huyó y abandonó el Islam.

Son éstos algunos ejemplos de la igualdad en el Islam, igualdad que no distingue entre el fuerte y el débil, ni entre el rico y el pobre, ni entre el blanco y el negro, tampoco entre el árabe y el de otra raza.

Con este espíritu el Islam dominó los corazones antes de dominar las mentes; por ello abrazaba la gente el Islam, pueblos enteros, porque encontraron en él lo que siempre buscaban, encontraron en él su esperada esperanza, su realizado sueño, lo vieron como una realidad palpable.

La igualdad no se limita al campo judicial sino que abarca todos los campos de la vida:

a) Igualdad en derechos y deberes.

b) Igualdad en ocupar los puestos públicos.

c) Igualdad en el trato entre el gobernador y el gobernado.

d) Igualdad en las oportunidades para todas las personas sin privilegio alguno para unos sobre otros por condición de raza, color, etnia o familia.    

Derecho a la Justicia.

Las normas y enseñanzas del Corán son invariables especialmente en lo que se trata de aplicar la justicia en el juicio y hacer distinción alguna entre las personas por motivo de religión, etnia o familia, ni siquiera con los enemigos.

Es decir, el Corán no admite de forma alguna, aunque cambien las circunstancias, anular la base de aplicar la justicia, cumpliendo las condiciones coránicas, para aplicar la injusticia bajo ningún concepto.

Dios Altísimo es quien dirige el Universo entero en base de la justicia y Él es quien ordena la verdad y la justicia y todos los mensajes proféticos han venido para Cumplir la orden divina:  

قل أمر ربي بالقسط

«Di: "Mi Señor ordena la justicia.»    (Corán, 7: 29).  

لقد أرسلنا رسلنا بالبينات وأنزلنا معهم الكتاب والميزان ليقوم الناس بالقسط

« ... y hemos hecho descender con ellos la Escritura y la Balanza, para que los hombres obres observen la equidad.»     (Corán, 57: 25).

La justicia es derecho de todo hombre y es deber y obligación de los responsables cumplirla. El Islam es la religión de la Justicia, es su recto sendero que no se cambia por ningún interés o deseo. La justicia hay que aplicarla con uno mismo, con los demás, con los hijos y parientes y amigos, con los socios y vecinos, incluso con los extraños y enemigos.

Es pues, un mandato divino, y hay que cumplirlo:

إن الله يأمر بالعدل والإحسان

«Dios prescribe la justicia y la beneficencia ... »     (Corán, 16: 90).

La justicia es la base de la sociedad y el poder, con ello el débil se siente fuerte y el fuerte no abusa por su poder, con la justicia reina la paz y la fraternidad. el Islam ordena la justicia en todos los casos y con toda la gente. El Altísimo dice:  

يا أيها الذين آمنوا كونوا قوامين بالقسط شهداء لله ولو على أنفسكم أو الوالدين والأقربين إن يكن غنيا أو فقيرا فالله أولى بهما فلا تتبعوا الهوى أن تعدلوا وإن تلووا أو تعرضوا فإن الله كان بما تعملون خبيرا

«¡Creyentes! Sed íntegros ante la justicia, cuando depongáis como testigos de Dios, aún en contra vuestra, o de vuestros padres o parientes más cercanos. Lo mismo si es rico que si es pobre, Dios está más cerca de él. No sigáis la pasión faltando a la justicia. Si levantáis falso testimonio u os zafáis... Dios está bien informado de lo que hacéis.»    (Corán, 4: 135).

Y la justicia es deber obligado hasta con los enemigos.

ولا يجرمنكم شنآن قوم على ألا تعدلوا اعدلوا هو أقرب للتقوى

«¡Que el odio de un pueblo no os incite a obrar injustamente! ¡Sed justos! Esto es lo más próximo al temor de Dios.»    (Corán, 5: 8).

 

Derecho del hombre a la protección de su intimidad e integración física.

La intimidad de la persona y su honor son protegidos y deben ser violados. El Profeta, la paz sea con él dijo:

«Vuestras sangres, vuestros bienes, vuestras intimidades son protegidos, tal como está respetado vuestro día de hoy en vuestro mes éste, y en este país vuestro.»10

Por eso está prohibido hacer daño alguno a la vida moral e intimidad del hombre.

ولا تجسسوا ولا يغتب بعضكم بعضا

«¡No espiéis! ¡No calumniéis!»    (Corán, 49: 12).  

ولا تلمزوا أنفسكم ولا تنابزوا بالألقاب

«¡No os critiquéis ni os llaméis con motes ofensivos!»    (Corán, 49: 1 l).

Cada individuo tiene el derecho a ser protegido y nadie le puede molestar sin sólidos argumentos.  

والذين يؤذون المؤمنين والمؤمنات بغير ما اكتسبوا فقد احتملوا بهتانا وإثما مبينا

«Los que molestan a los creyentes y a las creyentes, sin haberlo éstos merecido, son culpables de infamia y de pecado manifiesto.»     (Corán, 33: 58).

También el hombre en el Islam tiene derecho a protegerse de la tortura. El Profeta, la paz sea con él, dijo:

«Dios castiga a los que torturan a la gente en la vida mundana.»11

No se puede obligar a una persona a contar hechos que fueron cometidos por él, ni tampoco usar medios para coaccionarle. El Profeta dijo:

«Dios perdona a mi nación el error, el olvido y lo que fueron obligados a ello.»12

 

Derecho a un juicio justo.

La inocencia es la regla. Dijo el Profeta, la paz sea con él:

«Toda persona de mi nación es inocente excepto aquellos que lo hagan ante testigos.»13

Y este concepto acompaña a la persona constantemente, aunque fuese presunto autor de cierto hecho, es inocente hasta que un tribunal formado legalmente decida condenarle definitivamente.  

El crimen es como tal por sentencia legal y no se admite del musulmán ignorar lo que es obvio en la religión, pero en el juicio se reconsidera su ignorancia, aplicando castigo menor que evita la pena capital por motivo de la duda del previo conocimiento.  

وما كنا معذبين حتى نبعث رسولا

«Nunca hemos castigado sin haber mandado antes a un enviado.»     (Corán, 17: 15).  

وليس عليكم جناح فيما أخطأتم به ولكن ما تعمدت قلوبكم

«No incurrís en culpa si en ello os equivocáis, pero sí si lo hacéis deliberadamente.»     (Corán, 33: 5).

No se puede enjuiciar a una persona, ni por, supuesto condenarla, antes de asegurarse con todos los, instrumentos judiciales de haberse incurrido en los hechos. Dijo el Altísimo:  

إن جاءكم فاسق بنبأ فتبينوا

«Si un malvado os trae una noticia, examinadla bien.»     (Corán, 49: 6).

También dijo:  

وإن الظن لا يغني من الحق شيئا

«Y las conjeturas, frente a la verdad, no sirven de nada.»     (Corán, 53: 28).

Una vez firme la sentencia, ya no puede echarse atrás. Dijo Dios:  

ومن يتعد حدود الله فأولئك هم الظالمون

«Quienes violan las leyes de Dios, ésos son los impíos.»     (Corán, 2: 229).

Pero un principio de legislación islámica ordena considerar las circunstancias especiales que acompañaron al crimen para evitar las penas capitales. Dijo el Profeta, la paz sea con él:

«Evitad las penas capitales (hudud) para con los musulmanes, con todos los medios posibles, y en caso de haber una salida darle su libertad.»14

Cada hombre es responsable de sus hechos y nadie paga por otro. Dijo Dios:  

ولا تزر وازرة وزر أخرى

«Nadie cargará con la carga ajena     (Corán, 17: 15).

Cada hombre es responsable de sus hechos:  

كل امرئ بما كسب رهين

«Cada uno será responsable de lo que haya cometido.»     (Corán, 52: 21).

Por lo tanto, no se admite extender la responsabidad a las familias y parientes o amigos.

Dijo el Altísimo en boca de su mensajero Yusuf, paz sea con él:  

قال معاذ الله أن نأخذ إلا من وجدنا متاعنا عنده إنا إذا لظالمون

«Dijo: "¡Dios nos libre de retener a otro distinto de aquél en cuyo poder hemos encontrado nuestra propiedad! Seríamos injustos.»     (Corán, 12: 79).  

Derecho a no obedecer ordenes contrarias a los mandamientos divinos.  

Es derecho del hombre ante toda autoridad impía, empezando por el cónyuge o padre, extendiéndose a las autoridades gubernamentales cuando su orden es contraria a la creencia o ley islámica. El Altísimo dijo:  

وإن جاهداك على أن تشرك بي ما ليس لك به علم فلا تطعهما وصاحبهما في الدنيا معروفا واتبع سبيل من أناب إلي ثم إلي مرجعكم فأنبئكم بما كنتم تعملون

«Pero, si te insisten en que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, ¡no les obedezcas! En la vida de acá ¡pórtate amablemente con ellos! ¡Sigue el camino de quien vuelve a Mí arrepentido! Luego, volveréis a Mí y ya os informaré de lo que hacíais.»     (Corán, 31:15).

El honorable profeta dice:  

«No se obedece a un creado desobedeciendo al Creador.»15 

También dijo:  

«La obediencia es en lo lícito.»16 

Este derecho es exclusivo de la ley islámica y no ú, tiene ley alguna.  

La obediencia a los padres es deber del hijo derecho de los padres; pero los límites de esta obediencia están condicionados por estar acorde a la ley islámica en favor de la comunidad musulmana sin corromper tierra ni las relaciones humanas.  

La obediencia del Jefe del Estado es deber ejecutar sus órdenes es su derecho siempre y cuando no  dañan los intereses de la nación o traicionan sus principios, agraden sus sistemas o despilfarran sus bienes.  

Derecho a la enseñanza.  

El Islam como salvación de la humanidad tiene por misión principal sacar la gente de las tinieblas a la luz, y de la oscuridad de la ignorancia a la luz de la ciencia. Incluso elevó la categoría de la ciencia y de los sabios, y siempre les alaba mostrando su máximo interés por ellos.  

El Altísimo dijo:   

يرفع الله الذين آمنوا منكم والذين أوتوا العلم درجات

«Dios eleva la categoría de aquellos de vosotros que creen y reciben la ciencia. Dios está bien informado de lo que hacéis.»     (Corán, 58: 1 l).  

Y también dijo:  

قل هل يستوي الذين يعلمون والذين لا يعلمون

«Di: ''¿Son iguales los que  saben y los que no saben?".»      (Corán, 39: 9).  

وما يستوي الأعمى والبصير    ولا الظلمات ولا النور

«No son iguales el ciego y el  vidente,  las tinieblas y la luz,»     (Corán, 35: 19-20).  

Lo primero de lo que fue revelado del Corán, invitaba a la ciencia y animaba a la enseñanza:  

1. «¡Lee en el nombre de tu  Señor, que ha creado,                                                                    اقرأ باسم ربك الذي خلق

2. ha creado al hombre de sangre coagulada!                                                                                 خلق الإنسان من علق

3. ¡Lee! Tu Señor es el Munífico,                                                                                                            اقرأ وربك الأكرم

4. Que ha enseñado el uso del cálamo,                                                                                                    الذي علم بالقلم

5. Ha enseñado al hombre lo que  no sabía.»                                                                                 علم الإنسان ما لم يعلم

  (Corán, 96: 1-5).

El Islam convierte el hecho de aprender en deber obligatorio. El Mensajero de Dios, la paz sea con él, dijo al respecto:

«Buscar la ciencia es deber religioso de todo musulmán y musulmana.»  

Pues con la ciencia se libra el hombre del miedo y la ignorancia, se amplían sus horizontes intelectuales y se lanza con todas sus posibilidades para servir a la humanidad en el camino del progreso y prosperidad.

He aquí la categoría que alcanzan los sabios, merced a la luz cedida por Dios a ellos, y por conocer las grandes verdades del Universo; así les pone Dios en un lugar cercano al de los ángeles. El Altísimo dice:  

شهد الله أنه لا إله إلا هو والملائكة وأولوا العلم قائما بالقسط لا إله إلا هو العزيز الحكيم

«Dios atestigua, y con Él los ángeles y los hombres dotados de ciencia, que no hay más Dios que Él, Que vela por la Justicia. No hay más Dios que Él, el Poderoso, el Sabio.»      (Corán, 3: 18).  

El Profeta, la paz sea con él, sugiere a algunos Cautivos de la batalla de Badr que enseñen a los pequeños de los musulmanes a cambio de su libertad. El impuesto a los sabios el compromiso de propagar ciencia y no ocultarla, y amenazó a aquellos que oculten con un severo castigo. Dijo el Altísimo:    

إن الذين يكتمون ما أنزلنا من البينات والهدى من بعد ما بيناه للناس في الكتاب أولئك يلعنهم الله ويلعنهم اللاعنون

«Quienes ocultan las pruebas claras y la Dirección que hemos revelado, después de haberlo Nosotros enseñado a los hombres claramente en la Escritura, incurren en la maldición de Dios y de los hombres.»     (Corán, 2:159).  

Así, vemos que el Islam no considera la enseñanza como derecho solamente sino como deber de todos los  musulmanes; y respecto a los sabios es una obligación por lo que no pueden ocultar lo que saben y prohibirlo a  la gente.  

Incluso el Profeta, la paz sea con él, exhortaba los musulmanes a tener paciencia a la hora de adquirir ciencia:  

 «Quien camina para adquirir ciencia, Dios le facilita el camino hacia el paraíso.»

 

Derecho al trabajo.  

La legislación islámica considera el acceso a un trabajo digno como derecho inherente al hombre, y es libre en elegir el trabajo que quiere excepto los trabajos en los campos prohibidos o perjudiciales para la nación.

Por otra parte nadie puede obligar a un hombre a hacer un trabajo que no quiere, ya que la libertad de elección es parte complementaria a la personalidad humana, y cuando el hombre elige su trabajo lo hace con gozo y cuando éste está obligado a ello no lo hace debidamente.  

Bajo la ley islámica, el hombre puede rechazar el trabajo que no quiere, excepto cuando es imprescindible para el sentido común de la nación, entonces no se le permite rechazarlo, porque el sentido común de la nación prevalece al interés personal especialmente crisis o guerra.  

Trabajar es el lema que defiende el Islam en sociedad musulmana, en virtud de la palabra del Altísimo:  

وقل اعملوا فسيرى الله عملكم ورسوله والمؤمنون 

«Di: ¡Obrad! Dios verá vuestra obra, así como Su Enviado y los creyentes.»     (Corán, 9:105).

Como la tendencia a la perfección es el valor del trabajo, dijo el Enviado de Dios:  

«Ciertamente Dios quiere que si uno de vosotros obra, lo haga a la perfección.»  

Sin embargo, hay derechos para el trabajador. Los más importantes son:  

1.- Pagarle su sueldo correspondiente al trabajo realizado por él justamente sin demora ninguna; dijo el Profeta, la paz sea con él:  

«Dad al trabajador su merecido antes de que se le seque el sudor de su frente. »  

2.- Asegurarle vida digna, que corresponda al esfuerzo realizado.  

3.- Otorgarle la categoría merecida en la sociedad.  

4.- Protegerle de cualquier fraude o despotismo. Dice un hadiz qudsí que Dios Altísimo dijo:  

«Tres personas soy su enemigo el día de la resurrección: un hombre dio en Nombre Mío y traiciona; un hombre vendió a un hombre libre y cobró su precio, y el tercer hace trabajar a otro, éste cumple su trabajo y el primero no le paga su merecido.»17

 

Derecho a la intimidad.

Los hogares tienen su estatuto privado que no se puede violar bajo ningún concepto. El hombre en su casa tiene su intimidad entre los suyos y nadie puede entrar en ella sin previo permiso de sus moradores. Dice el Altísimo:    

يا أيها الذين آمنوا لا تدخلوا بيوتا غير بيوتكم حتى تستأنسوا وتسلموا على أهلها ذلكم خير لكم لعلكم تذكرون

«¡Creyentes! No entréis en  casa ajena sin daros a conocer  y saludar a sus moradores. Es  mejor para vosotros. Quizás,  así, os dejéis amonestar.»     (Corán, 24: 27).  

 Tampoco se puede entrar en casa alguna en ausencia de sus moradores, sin permiso concedido.  

فإن لم تجدوا فيها أحدا فلا تدخلوها حتى يؤذن لكم وإن قيل لكم ارجعوا فارجعوا هو أزكى لكم والله بما تعملون عليم

«Si no encontráis en ella a  nadie, no entréis sin que se os  dé permiso. Si se os dice que  os vayáis, ¡idos! Es más  correcto. Dios sabe bien lo  que hacéis.»     (Corán, 24: 28).  

El Islam se empeña en proteger la vida privada y su intimidad, incluso prohíbe la entrada a los miembros de la propia familia en las habitaciones particulares sin pedir permiso, incluso los niños impúberes y los criados no se les admite entrar en las habitaciones particulares, pedir permiso:  

يا أيها الذين آمنوا ليستأذنكم الذين ملكت أيمانكم والذين لم يبلغوا الحلم منكم ثلاث مرات

«¡Creyentes! Los esclavos y los impúberes, en tres ocasiones, deben pediros permiso ... »      (Corán, 24: 58).

وإذا بلغ الأطفال منكم الحلم فليستأذنوا كما استأذن الذين من قبلهم

«Cuando vuestros niños alcancen la pubertad, deben pedir  permiso, como hicieron quienes les precedieron ... » (Corán, 24: 59).

El Profeta, la paz sea con él, dice:  

«Si uno de vosotros pide permiso tres veces y no se le concede, debe irse.»  

Además de prohibir entrar en casa sin pedir permiso, también el Islam prohibió mirar en su interior.  

Shail bin