EL PUEBLO DE LOT Y LA CIUDAD QUE FUE VUELTA DE ARRIBA ABAJO

"El pueblo de Lot desmintió las advertencias. Enviamos contra ellos una tempestad de arena. Exceptuamos a la familia de Lot, a la que salvamos al rayar el alba, en virtud de una gracia venida de Nosotros. Así retribuimos al agradecido. Les había prevenido contra Nuestro rigor, pero pusieron en duda las advertencias." (C. 54:33-36).


Lot fue contemporáneo de Ibrahim y fue enviado como mensajero a una comunidad vecina a la de éste. Como nos relata el Corán, esa gente practicaba una perversión desconocida hasta entonces en el mundo, es decir, la sodomía. Rechazaron a Lot como personero de una misión profética, siguieron con su práctica corrupta y no le prestaron atención cuando les dijo que renuncien a esa perversión, haciéndoles conocer las advertencias de Dios. Finalmente ese pueblo fue destruido por medio de un desastre espantoso.

En el Antiguo Testamento es conocida como Sodoma la ciudad donde residía Lot. Situada al norte del Mar Rojo, se entiende que ha sido destruida de la manera que lo señala el Corán. Estudios arqueológicos la ubicaron en el área del Mar Muerto, el cual se extiende a lo largo de la frontera jordano-israelí. 

Antes de examinar las ruinas que quedaron, veremos porqué el pueblo de Lot fue castigado de esa manera. El Corán nos cuenta cómo advirtió Lot a ése pueblo y lo que éste le respondió.

"El pueblo de Lot desmintió a los enviados. Cuando su hermano Lot les dijo: '¿Es que no vais a temer a Dios? Tenéis en mí un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo. ¿Os llegáis a los varones, de las criaturas, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley'. Dijeron: 'Si no paras, Lot, serás, ciertamente, expulsado'. Dijo: ¡Detesto vuestra conducta!" (C. 26:160-168).

La gente detestaba a Lot porque les mostraba el camino correcto. Por eso mismo lo amenazaron y querían desterrarlo a él y a otros creyentes que lo acompañaban: "Y también enviamos a Lot [a Sodoma], quien dijo a su pueblo: ¿Cometéis una inmoralidad de la que no hay precedentes en la humanidad?. Satisfacéis vuestros deseos con los hombres en vez de las mujeres; en verdad sois unos desvergonzados. Pero la respuesta de su pueblo fue: Expulsadles de la ciudad pues ellos pretenden purificarse [negándose a hacer lo mismo que nosotros]." (C. 7:80-82).

Lot convocó a su pueblo a una verdad muy obvia y le advirtió explícitamente sobre el peligro, pero esa gente no prestó atención a ningún tipo de advertencia y continuó rechazando a Lot y continuó rechazándolo y negando el castigo que le sería aplicado.

"Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo: 'Os entregáis a una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes. ¿Os llegáis a los hombres, salteáis y cometéis actos reprobables en vuestras reuniones?' Lo único que respondió su pueblo fue: '¡Tráenos el castigo de Dios, si es verdad lo que dices!'" (C. 29:28-29).

Al recibir Lot esa respuesta, pidió la ayuda de Dios.

"Dijo: '¡Señor! ¡Auxíliame contra el pueblo corruptor!'" (C. 29:30).

"¡Señor! ¡Sálvanos, a mí y a mi familia, de lo que hacen!'" (C. 26:169).

Después que Lot rezó e hizo la súplica, Dios envió a dos ángeles bajo la forma de hombres. Primero visitaron a Ibrahim para darle la buena nueva de que su esposa daría a luz un niño y para explicarle porqué fueron enviados: iba a ser destruido el pueblo insolente de Lot.

"Dijo (Ibrahim): 'Y, ¿qué es lo que os trae por aquí, ¡enviados!?' Dijeron: 'Se nos ha enviado a un pueblo pecador para enviar contra ellos piedras de barro cocido, marcadas junto a tu Señor para los inmoderados'" (C. 51:31-34).

"No incluimos a la familia de Lot, a los que salvaremos todos, salvo a su mujer '. Determinamos: sería de los que se rezagaran." (15:59-60).

Después esos ángeles se dirijieron hasta donde estaba Lot, quien, como antes no había recibido mensajeros --no los conocía--, estaba algo temeroso. Pero a continuación de hablar con ellos se serenó.

"Y cuando Nuestros enviados vinieron a Lot, éste se afligió por ellos y se sintió impotente para protegerles. Dijo: '¡Este es un día terrible!'" (C. 11:77).

"dijo: 'Sois gente desconocida'. Dijeron: '¡No, sino que te traemos aquello de que han dudado! Te traemos la Verdad. ¡Sí, es como decimos! ¡Ponte en camino con tu familia, durante la noche! ¡Ve el último y que ninguno de vosotros se vuelva! ¡Id a donde os se ordena!' Y decidimos respecto a él este asunto: iban a amanecer todos ellos, hasta el último, despedazados" (C. 15:62-66).

"Dijo (Lot): '¡Estos son huéspedes míos! ¡No me deshonréis! ¡Temed a Dios y no me llenéis de vergüenza!!'" (C. 15: 68-69).

El pueblo de Lot replicó:

"Dijeron: '¿No te habíamos prohibido que trajeras a nadie?'" (C. 15:70).

"Dijo (Lot): '¡Ah! Si os pudiera… o si pudiera recurrir a un apoyo fuerte…' Dijeron (los huéspedes): '¡Lot! ¡Somos los enviados de tu Señor! ¡No se llegarán a ti! ¡Ponte en camino con tu familia durante la noche y que ninguno de vosotros se vuelva! Tu mujer, sí, que se volverá y le alcanzará el mismo castigo que a ellos. Esto les ocurrirá al alba. ¿No está cercana el alba?" (11:80-81).

"Le exigieron a sus huéspedes y les apagamos los ojos. '¡Gustad Mi castigo y Mis advertencias!' A la mañana siguiente, temprano, les sorprendió un castigo duradero" (C. 54:37-38).

Otros versículos describen como sigue la destrucción de ese pueblo.

"Y les sorprendió el Grito a la salida del sol. La volvimos de arriba abajo e hicimos llover sobre ellos piedras de arcilla. Ciertamente, hay en ello signos para los que prestan atención. Está situada, ciertamente, en un camino que aún existe." (C. 15:73-76).

"Y cuando vino Nuestra orden, la volvimos de arriba abajo e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla a montones, marcadas junto a tu Señor. Y no está lejos de los impíos." (C. 11:82-83).

"Luego, aniquilamos a los demás. E hicimos llover sobre ellos una lluvia. ¡Lluvia fatal para los que habían sido advertidos! Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen. En verdad, tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso!" (C. 26:172-175).

Cuando las personas fueron destruidas, sólo Lot y los creyentes, que eran tan pocos como los miembros de un hogar, fueron salvados. La esposa de Lot tampoco era creyente y también fue destruida.

Como se describe en el Antiguo Testamento, Lot emigró junto con Ibrahim, en tanto que el pueblo pervertido fue destruido y su moradas arrasadas hasta los cimientos.

Los "Signos Obvios" en el Lago de Lot

El versículo 82 del capítulo 11 del Corán dice claramente que tipo de desastre sobrevino al pueblo de Lot: "Y cuando vino Nuestra orden, la volvimos de arriba abajo e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla a montones".

La expresión "la volvimos (a las ciudades) de arriba abajo" implica que la región fue destruida totalmente por un terremoto violento. En consecuencia, el Lago de Lot, donde ocurrió la destrucción, muestra "obvias evidencias" de ese desastre.

Dice el arqueólogo alemán Werner Keller: "El Valle de Siddim, que incluye a Sodoma y Gomorra, se hundió un día en el abismo junto con el basamento de la enorme fisura que pasa precisamente a través del área. La destrucción aconteció en los momentos que se produjo un gran terremoto, el cual posiblemente fue acompañado de explosiones, efectos luminosos, pérdidas de gas natural e incendios de todo tipo"(13).

En realidad, el Lago de Lot, o Mar Muerto, como también se lo conoce, está directamente colocado en la superficie de una región sísmica activa, es decir, en una zona de terremotos: "El basamento del mar Muerto se ubica en una profunda depresión tectónica. El valle que lo comprende está colocado en una zona donde la corteza terrestre se ve sometida a tensión, entre el Lago Tiberiades al norte y el valle Arabe al sur"(14).

El evento fue mencionado como "(Nosotros)… e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla a montones" en la última parte del versículo. Con toda probabilidad esto se debe entender en el sentido de que tuvo lugar una explosión volcánica en la costa del Lago de Lot, debido a la cual fueron expulsadas del seno de la tierra "piedras de barro (arcilla) cocido" (C. 51:33). (Lo mismo se relata en 26:173: "E hicimos llover sobre ellos una lluvia ¡Lluvia fatal para los que habían sido advertidos!").

En relación con esto escribe W. Keller: "El hundimiento liberó las fuerzas volcánicas que yacían dormidas muy abajo, a lo largo de toda la falla geológica. En el Alto Valle del Jordán, cerca de Bashan aún hay cráteres sobresalientes de volcanes extintos. Sobre la superficie de piedra caliza se han depositado grandes tramos de lava y profundas capas de basalto"(15).

Esa lava y las capas de basalto constituyen la mayor evidencia de que alguna vez allí hubo una explosión volcánica y un terremoto. Lo más probable es que el Corán esté señalando dicha explosión volcánica cuando al describir la catástrofe dice "…e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla a montones" Y Dios sabe mejor. En tanto, en el mismo versículo, la expresión "Y cuando vino Nuestra orden, la volvimos (a las ciudades) de arriba abajo", se debe referir al terremoto, el cual provocó que los volcanes erupcionen con un impacto devastador, como así también a las grietas y ruinas del caso. Y solamente Dios conoce la verdad de lo sucedido.

Son muy interesantes los "signos obvios" que presenta el Lago de Lot. En general, los sucesos que son relatados en el Corán tuvieron lugar en el Medio Oriente, en la península arábiga y en Egipto. En medio de esas tierras está el Lago de Lot, el cual, al igual que los episodios que han tenido lugar a su alrededor, merecen ser observados desde la perspectiva geológica. El Lago está ubicado unos 400 mts. más abajo que la superficie del mar Mediterráneo. Este es el punto más bajo en la tierra. En otras áreas con zonas por debajo del nivel del mar, la profundidad mayor es de 100 mts. Otra propiedad del Lago de Lot es que la concentración de sal en sus aguas es muy alta, con una densidad de alrededor del 30 % (el Mar Muerto tiene una concentración de sal siete veces más elevada que la de los océanos). Debido a esto en sus aguas no puede morar ningún organismo vivo. Este es el motivo por el que se lo llama Mar Muerto en la literatura occidental. 

El episodio del pueblo que se relata en el Corán, según las estimaciones, ocurrió alrededor del año 1800 AC. El alemán W. Keller, basado en sus investigaciones arqueológicas y geológicas, se percató de que en realidad las ciudades de Sodoma y Gomorra estuvieron ubicadas en el Valle de Siddim, en la región más extrema y más baja del Lago de Lot, y que por allí existieron, alguna vez, grandes ciudades muy pobladas.

La característica estructural más interesante del Lago de Lot, según Keller, es algo a lo que se refiere el Corán: "En la costa oriental del Mar Muerto la península de El-Lisan sobresale como una lengua que se mete en el agua. En árabe "El-Lisan" significa "la lengua". Se hunde bajo el agua en un ángulo prodigioso, que no es visible desde tierra, dividiendo al mar en dos partes. La parte derecha de la península tiene un talud que alcanza los 1200 pies de profundidad (más o menos 36 mts.). En cambio, a la izquierda, el agua es, notablemente, poco profunda. Los sondeos hechos en los últimos años establecieron una profundidad de solamente 50 ó 60 pies (1,50 a 1,80 mts.). Esa parte extraordinariamente playa del Mar Muerto, desde la península de El-Lisan hasta el punto más al sur, es lo que constituía el Valle de Siddim"(16).

W. Keller observó que esa parte playa --que después se descubrió se formó con posterioridad a la cuenca marítima--, era el resultado del terremoto mencionado y del colapso masivo que produjo el mismo. Ese era el lugar donde estuvieron Sodoma y Gomorra, es decir, donde vivía el pueblo de Lot.

En alguna época esa región se podía atravesar caminando. Sin embargo, ahora, el lugar donde estuvieron Sodoma y Gomorra está cubierto por el agua y constituye la parte más playa del Mar Muerto. El colapso del basamento como resultado de una espantosa catástrofe que sucedió a comienzos del siglo II AC, hizo que el agua salada del mar fluyera en la cavidad recientemente formada.

Los rastros de lo acontecido son visibles en el Lago de Lot… Si se va remando en un bote hasta el punto mas sureño, se ven cosas realmente fantásticas. A alguna distancia de la costa y muy visible bajo la superficie acuática, encontramos la figura preservada de un bosque, gracias al altísimo contenido de sal del Mar Muerto. Los troncos y las ramas muy antiguos resplandecen en las aguas verdes. Hubo un tiempo en que el valle de Siddim, con los árboles en floración y un verde follaje, llegó a ser el sitio más hermoso de la región.

El aspecto mecánico del desastre que sobrevino al pueblo de Lot es revelado por las investigaciones arqueológicas, las cuales muestran que el terremoto que lo destruyó se produjo como consecuencia de una ruptura muy grande en la tierra (rompimiento de la falla geológica) a lo largo de los 190 kms. que forman el lecho del río Sheri'at. Este río tiene una pendiente total de 180 mts. Esto, y el hecho de que el Lago de Lot está 400 mts. por debajo del nivel (del Mar Mediterráneo), son dos elementos importantes de las evidencias del enorme acontecimiento geológico sucedido allí.

Las llamativas estructuras del río Sheri'at y del Lago de Lot, son solamente una pequeña parte de la resultante del resquebrajamiento o cisma que afectó esa región de la tierra. Hace muy poco que se ha descubierto la forma en que se produjo ese rompimiento y la medida lineal del mismo.

La falla se inicia en las cercanías del Monte Taurus, se dirige hacia las costas sureñas del Lago de Lot y prosigue en el desierto arábigo hasta el Golfo de Aqaba, cruza el Mar Rojo y finaliza en el Africa. A lo largo de este recorrido se observan fuertes actividades volcánicas. El basalto negro y la lava se encuentran en las montañas de Galilea en Israel, en las altas llanuras de Jordania, en el Golfo de Aqaba y en otras áreas cercanas.

Todas las evidencias geográficas y todos los vestigios existentes demuestran que en el Lago de Lot ocurrió un suceso geológico catastrófico, el cual fue descrito por W. Keller, como ya vimos antes(17).

"National Geographic" hace el siguiente comentario en diciembre de 1957: "El monte de Sodoma, una tierra árida, se destaca notablemente sobre el Mar Muerto. Nunca nadie ha encontrado las ciudades destruidas de Sodoma y Gomorra, pero los estudiosos creen que estaban en el Valle de Siddim frente a esos riscos. Posiblemente las aguas del Mar Muerto las sumergieron después de un terremoto(18).

Pompeya Tuvo Un Fin Similar

El Corán señala que las leyes de Dios son inmutables: "Juraron solemnemente por Dios que, si venía un monitor a ellos, iban a ser dirigidos mejor que ninguna otra comunidad. Y, cuando ha venido a ellos un monitor, esto no ha hecho sino acrecentar su repulsa, portándose altivamente en la tierra y tramando maldad. Pero el tramar maldad no recae sino en sus propios autores. ¿Es que esperan una suerte diferente de la que cupo a los antiguos? Pues encontrarás la práctica de Dios irremplazable, y encontrarás la práctica de Dios inmutable." (C. 35:42-43).

Sí, "encontrarás la práctica de Dios inmutable". Cualquiera que se opone a Sus leyes y se rebela contra El, queda sujeto a la misma ley divina. Pompeya, el símbolo de la degeneración del Imperio Romano, también estaba envuelta en la perversidad sexual. Su fin fue similar al del pueblo de Lot.

La destrucción de Pompeya se produjo por medio de la erupción del volcán Vesubio, símbolo de Italia y originalmente de la ciudad de Nápoles. Aunque el volcán no entra en actividad hace dos siglos, se lo llama "la Montaña de la Advertencia", lo que no carece de motivo. El desastre que sobrevino a Sodoma y Gomorra es muy similar al que destruyó Pompeya.

A la derecha del Vesubio está Nápoles y al este Pompeya. La lava y la ceniza de una gran erupción volcánica sorprendió de manera imprevista a los habitantes de la última. El desastre ocurrió tan repentinamente que a todo y a todos los agarró en medio de su rutina diaria, por lo que, hasta hoy día, dos siglos después, el conjunto de lo allí existente quedó exactamente como cuando sucedió la catástrofe. Todo quedó como si el paso del tiempo se hubiese paralizado.

Hacer desaparecer Pompeya de la faz de la tierra no fue un desastre sin un motivo. Los registros históricos señalan que la ciudad era precisamente un centro de libertinaje y contumacia. La prostitución tuvo tal incremento que la cantidad de prostíbulos se volvió incontable. En las puertas de los burdeles se colgaban molduras o figuras de órganos sexuales masculinos de tamaño natural. Según una tradición, enraizada en la creencia mítrica --en la que se habría basado esa gente--, los órganos sexuales y las relaciones sexuales no deberían ocultarse sino desplegarse abiertamente.

Pero las lavas del Vesubio sacaron de golpe a la ciudad del mapa. Lo que llama la atención es que nadie escapó a pesar de la terrible violencia de la erupción, es decir, del ruido que debieron escuchar anticipadamente. Parecería que no se llegaron a percatar de la catástrofe, como si estuviesen hechizados (hipnotizados, drogados). Por ejemplo, una familia que estaba almorzando quedó petrificada en esa postura. También se encontraron en la misma situación parejas realizando el acto sexual. Sumamente interesante es que había tanto parejas del mismo sexo como de sexos opuestos. Los rostros de algunos de ellos estaban intactos y, en general, la expresión que mostraban era de perplejidad.

Este es el aspecto más incomprensible de la calamidad: ¿qué sucedió para que a miles de personas les llegase la muerte sin ver ni escuchar nada previamente?.

Esto muestra que la desaparición de Pompeya fue similar en los hechos a la relatada en el Corán en lo que hace a "una aniquilación repentina" como sucede con "los habitantes de la ciudad" que murieron de forma súbita: "No hubo más que un solo Grito y ¡helos sin vida!" (C. 36:29).

En 54:31 se enfatiza nuevamente la "aniquilación instantánea" al relatarse la destrucción de Tamud: "Les lanzamos un solo grito y fueron como hierba seca que se emplea para levantar una cerca".

Así, de manera instantánea, tuvo lugar la muerte de la gente de Pompeya.

A pesar de todo, las cosas no cambiaron mucho en la región donde estuvo esa ciudad. Los distritos de Nápoles donde prevalece la lujuria, no se quedan atrás de los barrios licenciosos de Pompeya. A la Isla de Capri, residencia de homosexuales y nudistas, se la representa en el turismo comercial, precisamente, como "el paraíso homosexual". No solamente en Capri o Italia, sino en casi todo el mundo, se expande la degeneración moral. La gente insiste en no aprender de las horribles experiencias que debieron soportar anteriormente otros pueblos.


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