De la gran estima hacia los fundamentos sagrados de los musulmanes Los Jardines de los Justos

De la gran estima hacia
los fundamentos sagrados de
los musulmanes

Los Jardines de los Justos. Imam Nawawi.

Capítulo XXVII



(Aclaración de sus obligaciones, solicitud y misericordia)


Sagrado Corán

Dijo Allah, Altísimo sea:

"Quien tenga en gran estima las leyes sagradas de Allah, eso será mejor para él ante su Señor."

(La peregrinación /30)

"Y quien estime los rituales de Allah... Ello es parte del temor de los corazones."

(La peregrinación /32)

"Se humilde y tierno para con los creyentes."

(Las cámaras de piedra /88)

"Quien mate a un hombre que no ha matado a nadie ni ha corrompido en la Tierra, es como si matara a la Humanidad entera. Y quien salve una vida es como si salvara a la Humanidad entera."

(La mesa servida /32)


Hadiz:

1. 226.

  De Abu Musa al Ashari, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus dedos)."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.



2. 227.

  Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Quien pase por nuestras mezquitas o zocos llevando alguna flecha que agarre la punta con la palma de su mano, de forma que no pueda herir a ninguno de los musulmanes."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.



3. 228.

  De An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"El ejemplo de los muminun en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


4. 229.

  De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo:

"Besó el Profeta, Allah le bendiga y le de paz, a Hasan, hijo de Ali, Allah esté complacido con los dos, estando con él Al Aqrau Ibn Habis.

Y dijo Al Aqrau: ‘Pues yo tengo diez hijos y no he besado a ninguno de ellos.’

Entonces lo miró el Mensajero de Allah y le dijo: ‘Quien no tiene compasión no es compadecido’."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


5. 230.

  De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:

"Se presentaron unas gentes rudas del campo al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz, y dijeron: ‘¿Es que vosotros besáis a los niños pequeños?’

Dijo: ‘Sí.’

Dijeron: ‘Sin embargo nosotros, por Allah, que no los besamos.’

Y les dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz: ‘¿Si Allah ha sacado la compasión de vuestros corazones, puedo yo poner algo que Allah ha sacado de vosotros?’."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


6. 231.

  De Yarir Ibn Abdullah, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Allah no tiene compasión de quien no es compasivo con la gente."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 232.

  De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Si alguien de vosotros dirige en la oración a la gente, que sea breve. Ya que verdaderamente entre ella está el débil, el enfermo y el de edad avanzada. Y si uno de vosotros reza para sí mismo, que se extienda en ella todo lo que quiera."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


8. 233.

  De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:

"El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz, por la completa ternura que sentía hacia su pueblo, solía dejar de practicar algo que le gustaba hacer, temiendo que le imitaran y les fuese obligado hacerlo."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


9. 234.

  De la misma, Allah esté complacido con ella, que dijo:

"El Profeta, Allah le bendiga y le de paz, prohibió a sus compañeros, Allah esté complacido con ellos, el ayuno de forma ininterrumpida, por compasión hacia ellos.

Y dijeron: ‘Pues tú lo haces.’

Dijo: ‘Pero yo no soy como vosotros,[1] porque Allah me da de comer y beber’."[2]

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


10. 235.

  De Abu Qatada al Hariz, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"A veces, cuando me levanto para la oración me gusta alargarla, pero cuando oigo el llanto de un niño, la aligero porque detesto afligir a su madre."

Lo relató Al Bujari.


11. 236.

  De Yundab Ibn Abdullah, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Quien hace la oración del amanecer en grupo está bajo la protección de Allah y queda establecido un pacto entre los dos. Así pues, no incurrid en la desobediencia a Allah, ya que si lo hacéis, El os castigará. Y si os oponéis a El, os atrapará y después os arrojará al Fuego Infernal."

Lo relató Muslim.


12. 237.

  De Ibn Umar, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo oprime ni lo entrega a su enemigo, dejándolo sin ayuda. Allah acude en ayuda de aquél que acude en ayuda de su hermano. Y a quien libera de una pena a un musulmán, Allah lo libera de otra en el Ultimo Día. Y a quien cubra los defectos de su hermano, Allah le cubrirá los suyos en el Día del Juicio."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


13. 238.

  De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo traiciona ni le miente ni lo abandona en los momentos difíciles. Cada musulmán es sagrado para otro: en su honor, su riqueza y su sangre. Y el temor de Allah está en el corazón. Y ya es suficiente mal el que una persona desprecie o humille a su hermano musulmán."

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).


14. 239.

  Y del mismo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"No os tengáis envidia unos a otros ni pujéis sobre la compra de otro, cuando no tengáis intención de hacer esa compra. No os odiéis ni os deis la espalda e interrumpáis vuestras relaciones apartándoos unos de otros.[3]

Que no trate nadie de vender a otro lo mismo que ya ha comprado de otro vendedor, diciéndole que anule la compra, que se lo venderá más barato. Sed pues hermanos, siervos de Allah.

El musulmán es hermano de otro musulmán. No lo oprime ni lo humilla ni lo abandona. Y el temor de Allah reside en el corazón. Y ya es suficiente mal que una persona desprecie o humille a su hermano musulmán.

Cada musulmán es sagrado para otro: en su honor, en su riqueza y en su sangre."

Lo relató Muslim.


15. 240.

  De Anas, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le de paz:

"Ninguno de vosotros creerá (de forma completa) mientras no quiera para su hermano lo que quiere para sí mismo."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


16. 241.

  Y del mismo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Ayuda a tu hermano oprimido u opresor.’

Dijo un hombre: ‘¿Mensajero de Allah, le ayudaré si es oprimido, pero si es opresor cómo le voy a ayudar?’

Dijo: ‘Le impides que lo sea y así le ayudas’."

Lo relató Al Bujari.


17. 242.

  De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Los derechos de un musulman sobre otro son cinco: Devolver el saludo; visitar al enfermo; acompañar al difunto; aceptar una invitación; y pedir la misericordia de Allah para el que da alabanzas a Allah al estornudar."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en un relato de Muslim:

"Los derechos de un musulmán sobre otro son seis: Si te encuentras con él, salúdalo; si te invita, acude a su llamada; si te pide consejo, aconséjale; si estornuda y da alabanzas a Allah, pide la misericordia de Allah para él; si enferma, visítalo; y si muere, acompáñalo hasta la tumba."

Lo relató Muslim.


18. 243.

  De Abu Imara Al Bará Ibn Azib, Allah esté complacido con los dos, que dijo:

"El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz nos ordenó hacer siete cosas y nos prohibió hacer otras siete: nos ordenó visitar al enfermo; acompañar al fallecido; pedir por el que estornuda si, a su vez, da alabanzas a Allah; hacer valer el juramento de quien te ha pedido algo; ayudar al oprimido; aceptar la invitación; y desearnos la paz.

Y nos prohibió ponernos anillos de oro;[4] comer y beber en recipientes de plata; llevar algo de seda en la silla de montar; llevar algún ropaje tejido con mezcla de seda y lino[4] y el uso de ropajes de seda en general.[4]"

Lo relataron Al Bujari y Muslim. 


Notas del Capítulo XXVII

[1] Por su grado de acercamiento a Allah.

[2] Es decir, Allah me da la fuerza del que come y bebe

[3] Es decir, que no estéis más de tres días sin hablaros, excepto por una causa relativa a la ley islámica.

[4] Excepto las mujeres.

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