Sobre la sinceridad Los Jardines de los Justos

Sobre la sinceridad
Los Jardines de los Justos. Imam Nawawi.

Capítulo I



(Acerca de la sinceridad y la declaración de la intención en los hechos, dichos y estados, tanto externos como internos)[1]

 Sagrado Corán

Dijo Allah, Altísimo sea:

"Y no les fue ordenado sino que adorasen a Allah sinceramente y no a otro, como verdaderos creyentes. Que hicieran el salat y que pagaran el zakat. Y ese es el verdadero y valioso Din."

(La prueba clara /5)

"Allah no obtendrá de vosotros ni la carne ni la sangre de vuestro sacrificio sino vuestra verdadera intención."

(La peregrinación /37)

"Tanto si lo ocultáis como si lo manifestáis, Allah sabe lo que hay en vuestros corazones."

(La familia de Imran /29)


Hadiz:

1. 1.

  Se transmitió del Emir Al Muminin, Abu Hafs Umar Ibn Al Jattab Al Quraishi, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

«Las acciones no son sino por sus intenciones y cada asunto es por la intención con que se hace. Así, quien puso su intención sincera en hacer la Hiyra por Allah y Su Mensajero, su Hiyra fue por Allah y Su Mensajero. Y quien hizo la Hiyra por algo de este mundo o por casarse con una mujer, pues su Hiyra fue por aquello con cuya intención lo hizo.»

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

 

2. 2.

  Se transmitió de Umm Al Muminin, Aisha, que Allah esté complacido con ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

«Vendrá un ejército para atacar Meca y cuando lleguen a un lugar desértico se los tragará la tierra, desde el primero al último.» Dijo ella:

Le pregunté: ‘¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Cómo va a tragárselos a todos la tierra si entre ellos hay gente que no pertenece al ejército?’

Contestó: "Desaparecerán desde el primero hasta el último y serán resucitados y juzgados según sus intenciones y propósitos."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

 

3. 3.

  Se transmitió de Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le de paz:

«¡No habrá más Hiyra[2] después de la conquista de Meca, pero si Yihád e intención sincera en la acción. Y si se os pide que corráis al Yihád, corred!»

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


4. 4.

  Se transmitió de Abu Abdullah Yabir Ibn Abdallah Al Ansari, Allah esté complacido con todos que dijo:

"Estábamos con el Profeta, la paz y la bendición de Allah sean sobre él, en una incursión militar[3] y dijo: ‘Realmente en Medina han quedado hombres que aunque habéis andado caminos y atravesado valles estaban con vosotros, sólo que les ha retenido la enfermedad’."

Lo relató Muslim.

 

5. 5.

  Se transmitió de Abu Yazid Mani Ibn Yazid Ibn Al Ajnas, Allah esté complacido con ellos, que dijo:

"Sacó mi padre unos dinares y los depositó en la mezquita como sádaqa. Llegué yo y me los dieron. Después se los enseñé a mi padre y me dijo: ‘No son para ti porque tú eres mi hijo y tienes lo necesario’.

Yo me opuse y le planteamos el asunto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz, que dijo: ‘Tú, Yazid, obtendrás tu recompensa por la intención con la que diste la sádaqa y para ti, Mani, lo que te hayan dado’."

Lo relató Al Bujari.


6. 6.

  Se transmitió de Abu Ishaq Saad Ibn Abu Waqqas Az Zuhrí, Allah esté complacido con él, que fue uno de los diez a los que se les anunció el Jardín[4], que dijo:

"Vino a visitarme el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le de paz, el año de la peregrinación de despedida, encontrándome muy enfermo y le dije:

‘¡Oh Mensajero de Allah!, como ves, me ha llegado la enfermedad y poseo una riqueza para la cual no tengo más herederos que una hija. ¿Dime si puedo dar sádaqa con los dos tercios de mi dinero?’

Dijo: ‘¡No!.’

Le pregunté de nuevo: ‘¿Y con la mitad, oh Mensajero de Allah?’

Contestó: ‘¡No!.’

Pues, le volví a preguntar: ‘¿Y con un tercio, oh Mensajero de Allah?’

Contestó: ‘Un tercio y ya es mucho. Pues, si dejas a tus herederos ricos es mejor que si los dejas pobres y dependiendo de la gente. Y cualquier gesto que hagas buscando la faz de Allah obtendrás su recompensa, incluso si lo haces con tu mujer.’

Y dije: ‘¡Oh Enviado de Allah! ¿Desgraciadamente me quedaré en Meca después de que se vayan mis compañeros?’

Dijo: ‘No temas porque, aunque te quedes, todo lo que hagas por Allah, Él te lo incrementará y te elevará de categoría. Y probablemente continúes hasta que por ti una gente se beneficie y otra salga perjudicada’."[5]

"¡Oh Allah! favorece a mis compañeros su Hiyra y no los hagas retroceder. Sin embargo, triste de Saad Ibn Jaula". Se duele por él el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, porque murió en Meca y no pudo hacer la Hiyra con sus compañ?eros."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 7.

  Se transmitió de Abu Huraira Abdurrahman Ibn Sajrin, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le de paz:

"Realmente Allah no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones."

Lo relató Muslim.



8. 8.

  Se transmitió de Abu Musa Abdullah Al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo:

"Fue preguntado el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le de paz, acerca de un hombre que lucha por el valor en sí; otro que lucha celosamente y con ardor en defensa de su familia o patria; y otro por apariencia. ¿Así pues, cuál de ellos lo hace por Allah?

Dijo: ‘Quien luche para que sea la palabra de Allah (Islam) la más alta y sublime, ése es el que lo hace por Allah’."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


9. 9.

  De Abu Bakra Ibn Al Hariz Az Zaqafí, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, la paz y la bendición de Allah sean con él:

"Si se enfrentan dos musulmanes con sus espadas, tanto el que mata como el que muere va al Fuego."

Y dije: ‘Oh Mensajero de Allah, para el que mata conforme. ¿Pero qué importa ya el que muere?’

Dijo: "Porque su intención también fue la de matar a su compañero."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


10. 10.

  De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le de paz, dijo:

"El salat en grupo de un musulmán es veintitantos grados mejor que si lo hace solo en su trabajo o en su casa. Y eso es porque si uno de vosotros hace el wudú con esmero, luego va a la mezquita con el único propósito de hacer el salat y sin otro motivo que le haga salir de su casa. Por cada paso que diera, su rango se elevaría un grado y se le borraría una falta. Y así hasta que entrara en la mezquita. Y mientras está dentro de ella y se mantiene en oración, los Angeles piden por él diciendo:

‘¡Oh Allah, ten misericordia de él y perdónale!’. Y así mientras no haga nada que rompa el wudú o dañe a alguien."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


11. 11.

  De Abu Abbas Abdullah Ibn Abbas Ibn Abdul Mutalib, Allah esté complacido con los dos que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz, en aquello que relató de su Señor, Altísimo sea, dijo:[6]

"Ciertamente Allah ha escrito las hásanas y las faltas y después el Profeta, Allah le bendiga y le de paz, las ha aclarado: Quien quiso hacer una buena acción y luego no la hizo, Allah le registró una hásana completa y si quiso hacerla y la hizo, Allah le registró diez hásanas o muchas más, y si quiso hacer una mala acción y después no la hizo, Allah le registró una hásana completa, pero si pensó hacerla y la hizo, Allah le registró una sola falta."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


12. 12.

  De Abdurrahmán Abdullah Ibn Umar Ibn Al Jattáb, Allah esté complacido con los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz:

"Hace algún tiempo partieron tres individuos hasta que llegaron a una cueva y entraron en ella para pasar la noche y una vez dentro, se desprendió una roca de la montaña y taponó la entrada, quedándose atrapados.

Y se dijeron: ‘Realmente no nos libraremos de esta roca mientras no invoquemos a Allah con la más recta de nuestras acciones.’

Empezó uno de ellos su relato diciendo: ‘¡Oh Allah! Yo tenía unos padres ancianos a los que daba de beber antes que a nadie, pero un día me alejé de ellos demasiado, tratando de encontrar pasto para el ganado, por lo que tardé en volver a casa y cuando regresé los encontré durmiendo; así que ordeñé para darles de beber la leche y no quise ni despertarles ni dársela de beber a nadie antes que a ellos. Entonces me quedé con el cuenco en la mano, esperando a que se despertaran hasta el amanecer y los niños llorando de hambre a mis pies. Por fin se despertaron y les di de beber su leche. ¡Oh Allah, si esto lo hice tratando de complacerte, libéranos de esta roca!’ Y en ese momento se descorrió un poco la roca sin que pudieran salir aún.

A continuación dijo otro: ‘¡Oh Allah! Yo tenía una prima a la que quería más que a nadie, tanto como puede querer un hombre a una mujer. Pues, quise hacer el amor con ella pero me lo impidió y se alejó de mí. Hasta que llegó un año de sequía, vino a mí y le di ciento veinte dinares a fin de que se quedara a solas conmigo. De manera que ella accedió en principio a mi pretensión .Y cuando me senté entre sus piernas, estando a punto de tomarla dijo: ‘Teme a Allah y no lo hagas sino es con su legítimo derecho. Así que me retiré de ella dejándole el oro que le había dado, siendo la persona que más quería.

¡Oh Allah, si esto lo hice por complacerte, sácanos de aquí!’

Y se descorrió otro poco la roca, sin que todavía pudieran salir de la cueva.

Después dijo el tercero: ‘¡Oh Allah! Yo contraté unos trabajadores y a todos les di su salario, excepto a uno que se marchó sin él. Pero lo invertí y se multiplicó su dinero. Hasta que vino un día y me dijo:

‘¡Abdullah, págame el salario que me debes!’

Entonces le dije: ‘Todo esto que ves es de tu sueldo: camellos, vacas y corderos.’

El me respondió: ‘¡Abdullah, no te burles de mi!’

Y le dije: ‘No me estoy burlando de ti.’

Finalmente lo cogió todo y se lo llevó sin dejar nada.

‘¡Oh Allah, si hice esto tratando de complacerte, libéranos de aquí!’

Y en ese preciso instante, se apartó la roca para que salieran y se marcharon."

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Notas del Capítulo I

[1] La sinceridad es la base fundamental para el cultivo en el hombre de las virtudes y buenas cualidades contenidas en el Islam. Y todas las acciones están condicionadas por la sinceridad de la intención. Pues, si ésta es sana, todas las acciones se convierten en actos de adoración.

[2] Y quiere decir que no habrá más Hiyra, porque a partir de la conquista se convirtió Meca en Casa del Islam.

[3] Se refiere a la batalla de Tabuk, ocurrida en el año 9 después de la Hiyra.

Y en un relato de Al Bujari, se transmitió de Anas, Allah esté complacido con él, que dijo:
"Regresábamos de la expedición de Tabuk con el Profeta, Allah le bendiga y le de paz, y dijo:
‘Realmente en Medina han quedado hombres que aunque hemos andado caminos y atravesado valles han estado con nosotros, pero a los que sólo ha retenido una causa mayor’."

[4] Estos diez fueron Abu Bakar, Umar, Uzmán, Alí, Saad, Az Zubair, Talha, Abu Ubaida, Saíd Ibn Zaid y AbdurRahmán Ibn Auf.

[5] Aquí se menciona uno de los conocimientos del "no visto" del Profeta, que Allah le bendiga y le de paz, ya que Saad conquistó Irak siendo vencedor con los musulmanes sobre los incrédulos.

[6] Hadiz Qudsi: Es el que pronunció el Profeta, que Allah le bendiga y le de paz, por inspiración de su Señor.


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