TAMUD


TAMUD

"Los tamudeos desmintieron las advertencias y dijeron: '¿Vamos a seguir a un solo mortal (alusión al profeta Salih), salido de nosotros? ¡Estaríamos extraviados y deliraríamos! ¿A él, entre nosotros, se le iba a confiar la Amonestación? ¡No, sino que es un mentiroso, un insolente!' (Dice Salih) ¡Mañana verán quién es el mentiroso, el insolente!" (C. 54:23-26).



Como se dice en el Corán, el pueblo de Tamud rechazó la advertencia proveniente de Dios, como lo hizo antes el pueblo de 'Ad, y en consecuencia, desapareció. Hoy día, como resultado de estudios arqueológicos e históricos, salieron a luz muchas cosas que se desconocían, como ser la ubicación de las poblaciones de Tamud, las casas que construyeron y la forma en que vivían. El pueblo de Tamud mencionado en el Corán representa un hecho histórico confirmado por bastantes descubrimientos arqueológicos actuales.

Antes de entrar a ver éstos, resulta provechoso examinar lo relatado en el Corán y examinar la lucha o discusiones de esa gente con su profeta. El Corán es un libro que se dirige a los seres humanos de todas las épocas y el rechazo del pueblo de Tamud a las advertencias que se le hace es un incidente que también sirve a los habitantes de todas las épocas.

Transmisión del Mensaje del Profeta Salih

El Corán dice que Salih fue enviado al pueblo de Tamud para que lo amoneste. Salih era una persona reconocida en la sociedad tamudea, pero ésta se mostró sorprendida al no esperar que proclamase la religión de Verdad y llamase a todos a abandonar el camino desviado en que se encontraban. La primera reacción de esa sociedad fue condenarlo y difamarlo.

"Y a los tamudeos (les enviamos) su hermano Salih. Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis otro Dios que El. El os ha creado de la tierra y os ha establecido en ella. ¡Pedidle perdón! Luego, ¡volveos a El! Mi Señor está cerca, escucha'. Dijeron: '¡Salih! Habíamos puesto en ti hasta ahora nuestra esperanza. ¿Nos prohibes que sirvamos lo que servían nuestros padres? Dudamos seriamente de aquello a que nos llamas'". (C. 11:61-62).

Una pequeña parte de la sociedad accedió al llamado de Salih, pero la mayoría lo desoyó. Especialmente los líderes de la comunidad eran los que rechazaron y se opusieron a Salih. Intentaron molestar o estorbar a quienes creían en el mensaje que llevaba Salih y quisieron oprimirlos. Esos dirigentes estaban encolerizados con Salih porque los llamaba a adorar a Dios. Pero esa cólera no era únicamente manifestada por el pueblo de Tamud, sino que éste repetía el error cometido por los pueblos de Noé y de 'Ad, anteriores a él. Por eso dice el Corán de esas tres comunidades: "¿No os habéis enterado de lo que pasó a quienes os precedieron: el pueblo de Noé, los aditas, los tamudeos y los que les sucedieron, que sólo Dios conoce? Vinieron a ellos sus enviados con las pruebas claras, pero llevaron las manos a sus bocas y dijeron: 'No creemos en vuestro mensaje y dudamos seriamente de aquello a que nos invitáis'" (C. 14:9).

A pesar de las advertencias del profeta Salih, el pueblo siguió dominado por las dudas y el rechazo. No obstante, hubo un grupo que creyó en la misión profética de Salih, el cual se salvó junto con éste cuando aconteció la gran catástrofe. Los líderes de la comunidad intentaron someter a ese grupo que creía en la misión de Salih.

"Los dignatarios de su pueblo, altivos, dijeron a los débiles que habían creído: '¿Sabéis si Salih ha sido enviado por su Señor?' Dijeron: 'Creemos en el mensaje que se le ha confiado'. Los altivos dijeron: 'Pues nosotros no creemos en lo que vosotros creéis'" (C. 7:75-76).

Pero un grupo que rechazaba abiertamente a Salih --supuestamente en el nombre de Dios--, hizo planes para matarlo.

"Dijeron: 'Os tenemos, a ti y a los que te siguen, por aves de mal agüero' Dijo: 'Vuestro augurio está en manos de Dios. Sí, sois un pueblo sujeto a prueba'. En la ciudad había un grupo de nueve hombres, que corrompían en la tierra y no la reformaban. Dijeron: '¡Juramentémonos ante Dios que hemos de atacarles de noche a él (a Salih) y a su familia! Luego, diremos a su pariente próximo que no presenciamos el asesinato de su familia y que decimos la verdad'. Urdieron una intriga sin sospechar que Nosotros urdíamos otra" (C. 27:47-50).

Para ver si ese pueblo seguiría las órdenes de Dios, y Le obedecería o no, Salih les presentó una camella y les dijo que tendrían que compartir el agua con ella y que no deberían dañarla. Pero esa gente reaccionó matándola.

"Los tamudeos desmintieron a los enviados. Cuando su hermano Salih les dijo: '¿Es que no vais a temer a Dios? Tenéis en mi un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo. ¿Se os va a dejar en seguridad con lo que aquí abajo tenéis, entre jardines y fuentes, entre campos cultivados y esbeltas palmeras, y continuaréis excavando hábilmente , casas en las montañas? ¡Temed, pues a Dios y obedecedme! ¡No obedezcáis las órdenes de los inmoderados, que corrompen en la tierra y no la reforman!'. Dijeron: '¡Eres sólo un hechizado! ¡No eres sino un mortal como nosotros! ¡Trae un signo, si es verdad lo que dices!'. Dijo: '¡He aquí una camella. Un día le tocará beber a ella y otro día a vosotros. ¡No le hagáis mal! ¡Si no, os sorprenderá el castigo de un día terrible!'. Pero ellos la desjarretaron… y se arrepintieron." (C. 26:141-157).

La pelea del profeta Salih con su pueblo se relata como sigue.

"Los tamudeos desmintieron las advertencias y dijeron: '¿Vamos a seguir a un solo mortal salido de nosotros? ¡Estaríamos extraviados y deliraríamos! ¿A él, entre nosotros, se le iba a confiar la Amonestación? ¡No, sino que es un mentiroso, un insolente!'.(Dijo Dios): ¡Mañana verán quién es el mentiroso, el insolente! Vamos a enviarle la camella para tentarles. ¡Obsérvales y ten paciencia! Infórmales que el agua debe repartirse entre ellos y de que beberán por turno. Llamaron a su paisano, que se hizo cargo y desjarretó" (C. 54:23-29).

El hecho de que no fueron castigados en ese mismo momento incrementó la insolencia del mismo. Atacaron a Salih, lo criticaron y lo acusaron de mentiroso.

"Y desjarretaron la camella e infringieron la orden de su Señor, diciendo: '¡Salih! Tráenos aquello con que nos amenazas, si de verdad eres de los enviados!'" (C. 7:77).

Dios diluyó los planes y las artimañas de los incrédulos y salvó a Salih de las manos de quienes querían dañarlo. Después de este suceso, al ver Salih que aunque había llevado el mensaje a muchas personas, de las formas más diversas, nadie le prestaba atención sinceramente, les dijo que serían destruidos al cabo de tres días.

"Pero la desjarretaron y dijo: '¡Gozad aún de vuestros bienes durante tres días! Es una amenaza que no dejará de cumplirse'" (C. 11:65).

Tres días más tarde la advertencia se concretó y el pueblo de Tamud fue destruido.

"El Grito sorprendió a los que habían sido impíos y amanecieron muertos en sus casas, como si no hubieran habitado en ellas. ¡No! ¡Los tamudeos no creyeron en su Señor! ¡Sí! ¡Atrás los tamudeos!" (C. 11:67-68).

Descubrimientos Arqueológicos Relativos al Pueblo de Tamud

En el Corán se mencionan una serie de pueblos y del que más se conoce es del pueblo Tamud.

Se piensa que la comunidad al-Hijr, que se la nombra en el Corán, se trata de personas que pertenecían al pueblo de Tamud. Otro nombre de Tamud es, precisamente, Ashab al Hijr. Es decir, el nombre del pueblo es "Tamud" y la ciudad de al-Hijr es una de las tantas fundadas por ese pueblo. Las descripciones del geógrafo Plinio concuerdan con esto. Plinio escribió que Domatha y Hegra correspondían a sitios donde vivía el pueblo de Tamud, el cual después dio lugar a la ciudad de al-Hijr(29).

Las referencias más antiguas de las tribus de Tamud están en los anales del triunfo del rey babilonio Sargón II (siglo VIII AC), rey que los derrotó en una campaña realizada en el norte de Arabia. Los griegos se refieren a ello en los escritos de Aristo, Ptolomeo y Plinio(30). Desaparecieron totalmente antes de la presencia del Profeta Muhammad, aproximadamente entre los años 400 y 600 DC.

En el Corán se mencionan siempre juntos los pueblos de 'Ad y Tamud. Además, los versículos del caso aconsejan al pueblo de Tamud a sacar una lección de lo sucedido al pueblo de 'Ad, lo que indica que los primeros tenían una información detallada de los segundos.
 
 

"Y a los tamudeos (enviamos a) su hermano Salih. Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que a El…" (C. 7:73).

"Recordad cuando os hizo sucesores, después de los aditas, y os estableció en la tierra. Edificasteis palacios en las llanuras y excavasteis casas en las montañas. Recordad los beneficios de Dios y no obréis mal en la tierra corrompiendo'" (C. 7:74).

De lo que entendemos del versículo, hay una relación entre 'Ad y Tamud, e incluso 'Ad pudo haber sido parte de la historia y cultura de Tamud. Salih pidió al pueblo de Tamud que recuerde el ejemplo de 'Ad y saque lección de allí.

Al pueblo de 'Ad se le hizo conocer el ejemplo del pueblo de Noé, anterior históricamente. Entonces, así como el pueblo de 'Ad tuvo una importancia histórica para el pueblo de Tamud, el pueblo de Noé lo tuvo para el pueblo de 'Ad. Estos pueblos se conocían mediante esa relación histórica y posiblemente correspondían al mismo linaje. Al aceptar que Tamud apareció a principios del siglo VIII AC, podemos hacer una cronología según el Corán. Después de la destrucción del pueblo de Noé se produce la del pueblo de Lot. Luego, durante la época de Moisés, se ahogan Faraón (posiblemente se trataba de Ramsés II) y su ejército en el Mar Rojo. A continuación viene el envío del viento destructor al pueblo de 'Ad y por último la destrucción del pueblo de Tamud. Según lo dicho podemos hacer la tabla que sigue:

Noé: 3000 - 2500 AC

Ibrahim y Lot: a comienzos del 2000 AC

Moisés: 1300 AC

Hud y el pueblo de 'Ad: 1300 - ? AC

Salih y el pueblo de Tamud: 800 - ? AC

Ciertamente, no se puede decir que esta cronología sea exacta pero brinda una secuencia que satisface o concuerda con las descripciones que encierra el Corán y suministran los antecedentes históricos.

Ya hemos mencionado que el Corán nos habla de una relación entre los pueblos de 'Ad y Tamud, al decírsele a éste que recuerde y preste atención a los motivos que llevaron a la destrucción del primero. Sin embargo, ambos pueblos vivían alejados geográficamente, por lo que puede parecer que no había relación entre ellos. ¿Por qué se dice entonces al pueblo de Tamud en el versículo (7:74) que recuerde lo sucedido al pueblo de 'Ad?

La respuesta se presenta después de una breve investigación. La distancia entre la región del pueblo de 'Ad y la región del pueblo de Tamud es ilusoria. Fuentes históricas revelan que en realidad existe una relación muy fuerte entre ambos pueblos. El pueblo de Tamud conoció al pueblo de 'Ad, porque probablemente provenían de un mismo origen. Bajo el título de "Tamud" dice la "Britannica Micropaedia": "(Se trata de) una tribu o grupo de tribus que aparentemente han sido importantes en la antigua Arabia desde aproximadamente el siglo IV AC hasta la primera mitad del siglo VII DC. Aunque probablemente Tamud tuvo su origen en el sur de Arabia, aparentemente poco después un grupo grande se dirigió hacia el norte, asentándose en las faldas del monte Athab. Recientes trabajos arqueológicos han puesto al descubierto dibujos y rocas con escrituras en tamudeo, no solamente en el lugar mencionado sino también a lo largo del Asia Central"(31)

En el sur de Arabia y hacia el norte, a lo largo del Hijaz, se ha encontrado una escritura de grafía similar a la del alfabeto Smáitico (llamado tamúdico)(32). Primero se identificó un manuscrito en la región del Yemen central conocida como Tamud, la cual limita al norte con Rub'al Khali, al sur con Hadramaut y al oeste con Shabwah.

Habíamos visto antes que el pueblo de 'Ad se trataba de una tribu que vivía al sur de Arabia. Es muy significativo que algunos restos del pueblo de Tamud fueron encontrados en la región donde había vivido el pueblo de 'Ad, especialmente alrededor de la región donde vivían los Hadramitas --es decir, los descendientes de 'Ad-- y donde estuvo su ciudad capital.

Esto explica la relación señalada en el Corán en 7:73-74 --transcripta antes--entre ambas comunidades, a la que se refiere el profeta Salih cuando dijo a su gente que el pueblo de Tamud vino a reemplazar al pueblo de 'Ad.

En resumen, el pueblo de Tamud pagó el precio correspondiente por desobedecer a su mensajero: fue destruido. Los edificios que construyeron y las obras de arte realizadas no pudieron protegerlos del castigo. El pueblo de Tamud fue destruido por medio de un azote terrible, al igual que los pueblos anteriores y posteriores que rechazaron la Verdad.


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